15 trabajadores de la prensa permanecen a la espera de la respuesta a sus solicitudes de aplicación de la Ley de Amnistía, otros casos han sido considerados improcedentes y mantienen a periodistas excarcelados bajo medidas cautelares y con procedimientos abiertos en procesos injustos.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, anunció el jueves 8 de enero de 2026 la excarcelación de “un importante número de personas” desde los distintos centros de reclusión del país. La mañana del 14 de enero cuando ocurrió la excarcelación de al menos 19 trabajadores de la prensa, en su mayoría periodistas, entre esos, una sola mujer. Todos tienen la medida cautelar de régimen de presentación.
El 30 de enero Delcy Rodríguez, quien ejerce el cargo de presidenta provisional de Venezuela, anunció la implementación de una ley de amnistía general que “cubra todo el período político de violencia política de 1999 al presente”.
Solos tres cuentan con amnistía
No obstante, el otorgamiento de la amnistía ha sido solo para algunas de las personas excarceladas, entre esas, Carlos Marcano (periodista); Leandro Palmar (periodista) y Belises Cubillán (camarógrafo), a estos dos últimos la Guardia Nacional Bolivariana los detuvo tras cubrir una protesta opositora en la plaza La República, en Maracaibo, estado Zulia. Ambos recibieron su libertad plena el 23 de febrero.
El resto de los trabajadores de la prensa no corren con la misma “suerte”, ejemplo de esto es el caso de Jonathan Carrillo, quien estuvo con más tiempo de injusta encarcelación: tres años, siete meses y seis días.
Uno de los periodistas que hizo su solicitud de amnistía, Carlos Julio Rojas, informó este 16 de marzo que acudió a los tribunales de Caracas a presentarse y no obtuvo una respuesta positiva. “¡Ya se cumplieron más de los 15 días que estipula la ley!”, expresó a través de su cuenta en la red X.
Rojas comentó que la única respuesta que recibió era que estaban esperando “órdenes de arriba y que está en estudio”. El comunicador también resaltó que su caso no es el único, sino que también ocurre con “centenares de personas que están con la angustia” sobre sus solicitudes de amnistía y no reciben respuestas.
“En el caso del gremio periodístico hay 15 trabajadores de la prensa que luego de más de 15 días también siguen sin recibir respuestas. No son números, son rostros. Ahí están los casos de Rory Branker, Luis López, Gabriel González, Nakary Mena Ramos”.
Unos con respuesta “improcedente” y otros en espera
En el caso de Mena Ramos, el Tribunal 22 en función de Juicio del Área Metropolitana de Caracas declaró improcedente su solicitud de amnistía, coincide con la decisión para el caso de su esposo, el productor audiovisual Gianni González, este lunes 16 de marzo. Ambos estuvieron detenidos injustamente durante 9 meses luego de hacer un reporte sobre el regreso de la inseguridad en Caracas.
Hay trabajadores de la prensa que esperan una amnistía: Ramón Centeno, Víctor Ugas, Gabriel González, Roland Carreño, Julio Balza, Luis López, Carlos Julio Rojas, Ana Belén Tovar, Ángel Godoy y Yorbin García.
Desde un principio, como organización saludamos cualquier iniciativa que permita el cese de la persecución política y la libertad plena de quienes privan injustamente de su libertad por ejercer derechos fundamentales, en el caso de los periodistas, por hacer su trabajo de buscar y difundir información.

No obstante, luego de un análisis del proyecto de Ley de Amnistía que presentó una comisión a la Asamblea Nacional, advertimos que esta presenta omisiones graves que podrían comprometer el derecho a la libertad de expresión, el acceso a la información pública y la memoria histórica en Venezuela.
Consideramos imperativo que esta ley no debe ser considerada ni presentada como un acto de “clemencia” condescendiente, sino un acto de justicia y reparación que reconozca la naturaleza arbitraria de las persecuciones previas.
La inmensa mayoría de los presos y perseguidos políticos no cometieron delito alguno sino que ejercieron sus derechos. Por tal razón, merecen su libertad plena y que sus casos se cierren, pues una amnistía efectiva debe desmantelar los mecanismos de censura y criminalización para garantizar la libertad inmediata de las personas beneficiarias.
Por último, reiteramos nuestra exigencia de libertad plena para todos los periodistas y trabajadores de la prensa.
¿Qué implica un proceso de ley de amnistía?
Se refiere a que el Estado, en este caso el venezolano, perdone legalmente ciertos delitos que se vinculan a contextos políticos y sociales, así como también la eliminación total de la responsabilidad penal de quienes acusaron justa e injustamente.
Un proceso de ley de amnistía implica que el Estado decide perdonar legalmente ciertos delitos, generalmente vinculados a contextos políticos o sociales, eliminando la responsabilidad penal de quienes los cometieron. La amnistía borra el presunto delito.
Adicionalmente, una amnistía puede venir desde una propuesta del Gobierno de turno o integrantes del Parlamento, discuten los delitos que se incluirán, se somete a voto y finalmente el Estado la aprueba y entra en vigencia para que los tribunales responsables liberen a las personas, cierren sus causas y eliminen antecedentes penales.
Comparte:
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
- Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir






