Rory Branker, editor y periodista de La Patilla, permanece detenido arbitrariamente, desde la tarde del martes 20 de febrero cuando salía de su residencia junto a su pareja en su vehículo, en la ciudad de Caracas. Ese día los interceptaron civiles armados y a bordo de una moto.
Al llegar a un sitio sin identificar en el sector Boleíta del municipio Sucre, a Branker lo cambiaron de vehículo y le dijeron que iba a la sede del Sebin en El Helicoide. Sin embargo, nunca se pudo confirmar si efectivamente estuvo en ese lugar o en otro.
- Transcurrieron seis meses y 25 días para que finalmente se conociera dónde estaba Branker: en la Zona 7 de la PNB, en Boleíta. Posteriormente, y tras fuertes dificultades familiares y una terrible opacidad legal, Rory fue sometido a dos traslados arbitrarios sin notificación. Finalmente, fue llevado al Centro Penitenciario de Aragua (Tocorón), donde se encuentra actualmente1.
Se cumplen 11 y tres días desde aquel momento. Su familia, a propósito de las excarcelaciones que vienen ocurriendo desde el 8 de enero de este año, se pregunta “¿Por qué no liberan a Rory? ¿Por qué permanece detenido? ¿Quién está impidiendo que regrese a casa? ¿Por qué el poder parece decidido a mantenerlo tras las rejas?”.
Este ha sido un caso hermético. Durante meses no hubo información oficial sobre su paradero ni sobre las condiciones en las que se encontraba. En agosto de 2025, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dictó medidas cautelares a su favor. La medida obedece a que el periodista está en una “situación de gravedad y urgencia, toda vez que sus derechos a la vida e integridad personal están en riesgo de daño irreparable en Venezuela”.
La Comisión resaltó que los familiares y personas cercanas a Branker llevaron a cabo acciones para su búsqueda, así como también recursos legales internos para intentar dar con su paradero y proteger su vida e integridad personal, pero las autoridades venezolanas no ofrecieron información sobre el sitio de reclusión, y pidió al Estado venezolano precisar si estaba bajo custodia, informar dónde se encontraba y permitir el contacto con su familia y sus abogados. La ONU y Amnistía Internacional también alzaron la voz con fuerza por su caso2.
Desde Espacio Público exigimos que le respeten el debido proceso a Rory Branker, así como también a su integridad física tanto de salud como emocional y se efectúe su liberación inmediata.
No solo falta Rory, también Juan Alvarado, Deivis Correa, Jonathan Carrillo, Juan Pablo Guanipa y Leocenis García.
Es urgente que todos sean puestos en libertad plena, se cierren todos los procesos judiciales y se les restauren todas las libertades fundamentales, a ellos y a todos los presos políticos. La excarcelación no es libertad plena: es necesario que el Estado retire los cargos, declare el sobreseimiento en todos los casos de detenciones arbitrarias a periodistas, y establezca mecanismos de no repetición.

Funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia
Nacional (SEBIN) detuvieron al editor y periodista de La Patilla, Rory Branker, alrededor de las 4:00 p. m. tras salir de su residencia junto con su pareja,
en Caracas.

Los sujetos desconocidos
se llevaron tres computadoras y dos teléfonos celulares de la casa de Rory Branker e intentaron llevarse otros artículos personales.

El ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, leyó un documento en su programa “Con el mazo dando”, en donde afirmó que el periodista Rory Branker “fue capturado por extorsionar a personas
mediante la publicación de información falsa y otros delitos más (…) para montar matrices comunicacionales contra el gobiernoy el pueblo de Venezuela”.

Rory cumplió seis meses
detenido arbitrariamente y en condición de desaparición forzada. Sus familiares no sabían dónde estaba, desde el 20 de febrero de 2025, día de su detención.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a Rory Branker. La CIDH exigió al Estado confirmar si el periodista estaba bajo su custodia, si se le habían imputado delitos, si lo presentaron ante un tribunal competente para revisar su detención y facilitar la comunicación con sus familiares.

El periodista del portal La Patilla, Rory Branker, está recluido en los calabozos de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Boleíta Sur -que se conoce como Zona 7-, según información publicada en la cuenta en X @LiberenRBranker.

Ese mismo día, el hermano de Branker se acercó a la sede del cuerpo policial y confirmó que, efectivamente, sí estaba en ese lugar. Le indicaron las normas para la visita del día domingo 13, pero solo pudo entrar la madre de ambos, porque solo permiten las visitas de vínculos madres-padres-cónyuges, no hermanos/as.

Se conoció la excarcelación de 19 trabajadores/as de la prensa: la mayoría comunicadores sociales. Rory no estaba en la lista, sigue detenido injustamente.

El periodista de La Patilla
cumple 11 meses detenido. La cuenta en X @LiberenRBranker sigue exigiendo su liberación y preguntándose
¿Por qué no liberan a Rory?
¿Por qué permanece detenido?
¿Quién está impidiendo que regrese a casa?
¿Por qué el poder parece decidido a mantenerlo tras las rejas?
- Liberen a Rory, 20 de enero de 2026. 11 meses sin libertad: el silencio que rodea el caso de Rory Branker. Recuperado en branker.substack.com[↩]
- Liberen a Rory, 20 de enero de 2026. 11 meses sin libertad: el silencio que rodea el caso de Rory Branker. Recuperado en branker.substack.com[↩]
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