Las y los ciudadanos del estado Nueva Esparta (noreste) sufren desde mediados de noviembre de constantes apagones y cortes de electricidad que les impiden el ejercicio de múltiples derechos humanos, incluyendo el de comunicarse de manera óptima con familiares y amigos, buscar y recibir información.
Periodistas de la región, bajo anonimato por temor a represalias por parte del Estado, afirman que los primeros cortes eléctricos comenzaron el martes 12 de noviembre, un día después de la explosión de la planta Muscar en el estado Monagas (este), que surtía con gas a las plantas termoeléctricas de Nueva Esparta.1
Una fuente dijo que voceros de gremios empresariales de la entidad aseguran que el consumo eléctrico en Nueva Esparta es de entre 300 y 320 vatios, de los cuales alrededor de la mitad se generan a través de las plantas Luisa Cáceres y Juan Bautista Arismendi, que solo funcionan con gas.1
Los primeros cortes de electricidad fueron de alrededor de cuatro horas, pero en los días siguientes el tiempo se extendió a 8, 15 y, en algunos casos, hasta 22 horas continuas sin el servicio, fundamental para realizar tareas esenciales como la conservación de los alimentos, cocina, agua, y actividades cotidianas en escuelas, trabajos, recreación y el acceso o difusión de información.1
Además de las dificultades para comunicarse con amigos o familiares, los neoespartanos se enfrentan a la opacidad por la falta de información oficial sobre la falta del servicio eléctrico. La censura oficial impide que medios locales reporten lo que ocurre y, quienes la logran sortear, acuden a las redes sociales para informar.1
“Hay una opacidad total de la información, no hubo ninguna vocería y no teníamos cómo informar. Traté de hacer un contacto telefónico con un canal regional y me dijeron que si no tengo una fuente oficial o cómo ‘sustentar’ lo que estábamos viviendo, no podía salir nada”, dijo un periodista bajo anonimato.1
El sábado 16, cinco días después del inicio de la emergencia eléctrica en Nueva Esparta, periodistas y medios de comunicación fueron convocados a una rueda de prensa con el ministro de Energía Eléctrica, Jorge Márquez, quien hasta hace pocos meses hostigaba a la prensa desde su cargo como gobernador del estado Trujillo (oeste).1
Según informó una fuente que solicitó mantenerse en anonimato, el ministro llegó después del proceso de registro y toma de fotografías a las y los periodistas, con una hora y media de retraso, junto con el diputado oficialista Giuseppe Alessandrello, enlace del PSUV en la entidad, quien saludó a algunos trabajadores de los medios con tono amenazante.1
La fuente afirma que, una vez inició la rueda de prensa, el ministro fue insistente en que los medios debían decir en sus notas que la falla eléctrica era culpa de la opositora María Corina Machado “y sus comanditos”.1
“Cuando todo lo de la rueda de prensa se publicó, la gente entendió que se iba a restablecer la electricidad, pero no fue así, pues el ministro dijo que se iba a empezar a bombear y que tomaba su tiempo para restablecer el servicio eléctrico”, agregó.1
La falta de electricidad ha paralizado la vida cotidiana en el estado Nueva Esparta, con afectaciones en comercios, centros comerciales, escuelas y edificios de oficina. Los medios de comunicación no están exentos; el problema también impide la difusión de contenido a través de la radio y televisión, limitando el ejercicio de los derechos a la libertad de expresión y a la información.1
La falta de acceso a internet por no contar con electricidad también es un factor limitante, al que se suman las caídas prolongadas de las redes de telefonía, impidiendo así el envío de mensajes de texto y hacer llamadas. Tras la explosión en la planta Muscar, el Observatorio de Internet VE sin Filtro ha detectado cuatro caídas de conectividad.2
La primera ocurrió el 12 de noviembre a las 8:20 a. m. y se prolongó durante casi 23 horas. Aproximadamente dos horas después de “restablecerse” el servicio, a las 10:20 a. m. del 13 de noviembre, cayó nuevamente y se mantuvo así durante 14 horas y media.2
Al día siguiente, el 14 de noviembre, se registró una nueva caída desde las 7:10 a. m., durando casi 45 horas sin servicio de internet producto de la falta de electricidad. Tras restablecer la conectividad durante unas horas, en la mañana del 16 de noviembre hubo una caída mayor que superaba las 72 horas a las 3:00 p. m. del 19 de noviembre.2
De acuerdo con VE sin Filtro, hasta la madrugada del 19 de noviembre la conexión a internet se encontraba a 27 % de sus valores normales. Desde el inicio de la primera caída, la conectividad ha estado debajo de 80 % por más de 155 horas en total (más de seis días).2
Desde Espacio Público alertamos sobre la gravedad que supone la falta de electricidad en el estado Nueva Esparta y la opacidad oficial alrededor del problema, pues no solo se vulneran los derechos fundamentales de sus habitantes, sino que la falta de información genera angustia y desesperación en la población. Recordamos que el mantenimiento del sistema eléctrico nacional, así como su resguardo, son responsabilidad del Estado.
- Fuente anónima. 19 de noviembre de 2024. Comunicación telefónica. [↩][↩][↩][↩][↩][↩][↩][↩][↩][↩]
- VE sin Filtro (@vesinfiltro). 19 de noviembre de 2024. 📉 Desde el 12 de noviembre Nueva Esparta ha presentado 4 caídas graves de conectividad a #internetVE, luego que la explosión de una planta de PDVSA en Monagas ocasionara múltiples apagones en la región. https://x.com/vesinfiltro/status/1858950745569014000?s=46&t=dfF1t5O5zDKwchxZOXiF9g [↩][↩][↩][↩]
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