Periodistas de México inadmitidos: “aquí es diferente”

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“Llamé a la embajada de Venezuela en México presentándome como un reportero que iba a su país para hacer una cobertura periodística y pregunté si se necesitaba algún documento o permiso especial para ingresar al territorio. De la representación me dijeron que ’ninguno’”1 Así lo explicó Israel Navarro, periodista mexicano a quien le fue negada la entrada a Venezuela el 24 de agosto de 2025. 

“Únicamente, debía mostrar mi vuelo de regreso a las autoridades migratorias en Venezuela, dónde me iba a alojar y detallarles mis actividades periodísticas, como en qué lugares iba a estar y a qué personalidades entrevistaría”2.

Israel Navarro, de nacionalidad mexicana, llegó a Venezuela el domingo 24 de agosto de 2025 para hacer una cobertura que duraría una semana. El plan de trabajo no pudo cumplirse. Él y su compañero, el camarógrafo Gerardo Torres, pasaron 24 horas en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, en el estado de La Guaira (norte). Funcionarios aeroportuarios no los admitieron y los subieron a un vuelo de regreso a México. 

“Soy reportero del grupo Milenio desde hace 15 años. Me especializo en temas de política nacional e internacional, además de referentes a temas del crimen organizado”, expresó Navarro a Espacio Público. 3.

Un reportero con experiencia en zonas de conflicto

Navarro agregó que durante sus 15 años de ejercicio profesional ha visitado lugares conflictivos, entre esos, zonas donde había bandas delictivas en países como El Salvador y Ecuador, “donde además operaban los carteles mexicanos”.

El periodista mexicano indicó que una semana antes de que ocurrieran los hechos en territorio venezolano, su jefe le pidió que hiciera un plan de trabajo que consistía en la preparación de algunas proyecciones del presupuesto a invertir para hacer las entrevistas y averiguar si había algún tipo de requisito para poder llevar a cabo su trabajo.

Navarro contó que tras hacer esa diligencia, una persona le indicó que era necesario tener su boleto de regreso y que debía tener claro a quiénes entrevistaría y que no había mayor problema para ingresar a Venezuela.

“Nuestro avión salió a las 2:00 a.m. del domingo con rumbo a Panamá que era la escala que teníamos que hacer. De Panamá nos fuimos a Caracas y llegamos cerca del mediodía.

“Avanzamos hacia la línea de migración donde había personas de Chile, Perú y Brasil. Esperamos nuestro turno y una persona de la policía empezó a anotar nuestros datos. Llegó una señorita y nos preguntó por nuestros vuelos de regreso y la reservación del hotel. Le dijimos el motivo por el cual llegábamos y que somos reporteros de México e íbamos a documentar las tensiones que se viven en Venezuela con Estados Unidos”, expresó.

Navarro detalló que otra mujer llegó hasta donde estaban él y su camarógrafo, Gerardo Torres, repitió las preguntas sobre qué iban a hacer, que quién los había invitado, y él respondió que el presidente Nicolás Maduro anunció sobre “una jornada de afiliación de civiles a las fuerzas bolivarianas en el ejército y queremos documentar eso que ocurría en ese instante”, dijo.

Adicionalmente, indicó que llegaron dos uniformados vestidos de civil y uno de ellos se llevó a Torres, mientras que el otro funcionario le pidió los vuelos de regreso, alojamiento, el teléfono celular y le preguntó que a qué venía. De nuevo, Navarro explicó la razón y mientras esto ocurría, el uniformado le revisaba sus fotografías y le pidió la dirección de su casa.

Un largo historial 

El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar es una alcabala de tensión para los corresponsales extranjeros y enviados de medios extranjeros. Se han documentado episodios de hostilidad de funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado venezolano hacia los periodistas que pretenden entrar al país para cubrir manifestaciones, elecciones y la situación de los hospitales.

Los casos recientes ocurridos en la época pre y postelectoral de 2024, constituyen un claro patrón de hostilidad hacia la prensa extranjera. En ese periódo, nueve profesionales de los medios fueron objeto de agresiones: dos de ellos detenidos y expulsados del país, mientras que a los demás se les prohibió la entrada en territorio venezolano. 4.

Navarro narró que cuando estaba haciendo las gestiones para emprender el viaje, en la embajada de Venezuela en México le preguntaron si iba a recibir alguna remuneración económica en Venezuela. 

“Les dije que no, que era una cobertura periodística financiada por un medio de comunicación particular. Ellos me dijeron que entonces no necesitaba nada en especial, que no veían mayor problema. Nada de documentos o permisos especiales”.

Navarro y Torres tenían programado que, al llegar, en apenas seis horas harían dos notas y estarían listos por la noche, para enlazarse al prime time de Milenio Televisión y dar los reportes en vivo.

En Maiquetía 

—¿A qué se dedican?

— Somos reporteros.

Les pidieron los pasaportes, documentos que vieron de nuevo 36 horas después, luego de pasar por tres países

—¿Pero quién los invitó?

— Nadie, solo queremos documentar y dar a conocer lo que se vive aquí en Venezuela, tras las declaraciones de la Casa Blanca.

— ¿Para qué medio trabaja?

—  Grupo Milenio 

— ¿De qué noticias hablan?

— Política nacional, internacional. Economía, deportes, espectáculos, de todo.

— ¿Son de derecha o de izquierda?

— Somos un medio de comunicación.

Navarro entre preguntas y revisiones, le muestra a un funcionario notas de sus coberturas electorales en Brasil y Colombia, también la que hizo tras la salida de Evo Morales en Bolivia, y le comenta a uno de los funcionarios que en ninguno de estos países tuvo alguna limitante para trabajar. 

“Entenderá que aquí es diferente”, le respondieron.

Navarro manifestó que nunca en su vida adulta había dormido vigilado por alguien. “Pero dormir era la única manera de que pasara el tiempo más rápido. En la mañana cuando despertó escuchó la voz de un mando militar que preguntaba por los “inadmitidos”.

“Un supervisor de Copa se acercó y se disculpó por la situación: estamos muy apenados por lo que tuvieron que pasar, esperemos regresen pronto. Sonreímos y preguntamos por nuestros pasaportes, celulares y maletas. Nos explican que nos darán los pasaportes al abordar junto con los celulares, pero que no los prendamos hasta Panamá, y sobre nuestras maletas, que ya están embarcadas en el avión”, cuenta Navarro al intentar hacer una reconstrucción de lo que pasaron en 24 horas. 

La situación que vivieron los periodistas en el área de migración del aeropuerto vulnera la tutela judicial efectiva, que es en esencia el derecho al acceso a la justicia. No podemos hablar de una detención por orden judicial ni de un acto en flagrancia, pero sí de una detención arbitraria que se evidencia con lo vivido por los profesionales.

Los hechos son: incomunicación, uno de ellos aislamiento de al menos una hora, sin acceso a alimentos de parte de los funcionarios, intercepción de información privada sin orden judicial, decomiso de pertenencias entre ellos los equipos de comunicación sin ser señalados como accionantes de delitos, y todo el proceso es realizado por cuerpos de seguridad del Estado siendo el SAIME el ente encargado de los procesos de migración y extranjería. Esto aumentó el riesgo de indefensión jurídica de ambos.

El artículo 26 de la Constitución Nacional establece:

“Toda persona tiene derecho de acceso a los órganos de administración de justicia para hacer valer sus derechos e intereses, incluso los colectivos o difusos; a la tutela efectiva de los mismos y a obtener con prontitud la decisión correspondiente. El Estado garantizará una justicia gratuita, accesible, imparcial, idónea, transparente, autónoma, independiente, responsable, equitativa y expedita, sin dilaciones indebidas, sin formalismos o reposiciones inútiles.”

La Constitución garantiza en el artículo 26 el acceso a la justicia a través de los órganos de administración de justicia, lo que señala que en el caso de los periodistas el Estado tiene la obligación de conocer acerca de la arbitrariedad de la detención, e iniciar una investigación de los hechos y a los funcionarios actuantes, con acciones que además sean expeditas tal como lo menciona el artículo constitucional “con prontitud”, que no responda a dilaciones, sino a una decisión oportuna permita subsanar la detención arbitraria y el daño a la libertad de expresión empleada por el Estado.

La prensa extranjera, en este caso el Grupo Milenio, tiene derecho a una respuesta oportuna porque de acuerdo a la Ley de Extranjería y Migración 2004 ejercer su labor dentro del territorio venezolano está permitido.

El objetivo de la tutela judicial efectiva y la obligación que tiene el Estado venezolano a través de ella, es resguardar el derecho humano de los ciudadanos nacionales y extranjeros de acceder a la justicia, así como garantizar el derecho a la libertad de expresión a la sociedad.

Si la arbitrariedad de una detención no es atendida debida y oportunamente por el Estado a través de sus organismos competentes para la revisión de los procesos judiciales, puede ser empleada en otros espacios como una herramienta de control y persecución.

La tutela judicial efectiva es el mecanismo que tiene el Estado para revisar, decidir apegado a derecho y subsanar a través de la justicia la detención arbitraria, y también asignar la responsabilidad jurídica que tienen los funcionarios actuantes dentro del hecho arbitrario.

Recibieron una carta de “no admisibles”

Cuando se bajó del avión, en México, les entregaron sus documentos y una carta con los logos del Ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, firmada por John García, jefe de los servicios equipo Soublette, en la que explica que no somos “admisibles”.

“Esperamos varios minutos nuestras maletas en la banda cuatro, pero no llegaron. La misma trabajadora nos atiende amablemente y nos ayuda a levantar el reporte y nos cuenta que las maletas nunca salieron de Caracas”.

“Gracias a mi trabajo, al cariño y confianza de mis jefes, he podido visitar nueve países en 15 años de reportero, pero no sabía que en el décimo, Venezuela, el periodismo es “inadmitido”, como me dijo un mando militar.

La expulsión injustificada de periodistas extranjeros, que ha sido una constante en las dos últimas décadas, se ha intensificado en el último año, en medio de tensiones internas y diplomáticas. Esta situación cercena el derecho a la libertad de expresión y además el derecho de los y las venezolanas de estar debidamente informados.

En este caso, la carta de inadmisión entregada Venezuela por el ente de Migración y Extranjería SAIME de acuerdo a los artículos 7 y 12 de la Ley de Extranjería y Migración 2004, es contraria lo establecido en la ley, pues ambos sí respondían a los requisitos indicados por el mismo cuerpo diplomático de Venezuela en México y, además, porque entran dentro de las excepciones estipuladas en el artículo 17 en su ordinal 4 donde señala expresamente que los trabajadores de medios de comunicación de otros países, debidamente acreditados, quedan exentos de una Autorización Laboral, aún así el Estado decide inadmitir el acceso al territorio.

Artículo 7

Requisitos de Admisión

“Los extranjeros y extranjeras, a los fines de su admisión, ingreso, reingreso y permanencia en el territorio de la República, deben estar provistos de un pasaporte válido y vigente, con el respectivo visado u otro documento que autorice su ingreso o permanencia en el territorio de la República, de conformidad con las normas de la materia o Tratados Internacionales suscritos y ratificados por la República Bolivariana de Venezuela”.

Artículo 12

Del Control en Puertos, Aeropuertos y Zonas Fronterizas

“Las autoridades competentes en materia de extranjería y migración que se encuentren ubicadas en los puertos, aeropuertos y zonas fronterizas impedirán el ingreso al territorio de la República de todos aquellos extranjeros y extranjeras que no reúnan los requisitos establecidos en esta Ley para su ingreso legal al país.

“Quedan a salvo los convenios suscritos por la República que exoneren a los extranjeros o extranjeras del cumplimiento de alguno de los requisitos para su ingreso, previstos en esta Ley”.

Esta decisión del Estado venezolano es una violación al derecho a la libertad de expresión que concreta a través de la censura previa, la inadmisión de periodístas extranjeros dentro del territorio atenta contra el desarrollo del flujo informativo, afecta el derecho de las personas a recibir cualquier información y con ello crear su propia opinión acerca de los acontecimientos, y además generan efectos intimidatorios a la labor periodística, lo que incide en la calidad de la información que esta disponible para la sociedad.

Desde Espacio Público, alertamos a la comunidad internacional sobre el incremento e intensidad de los ataques a las representaciones de medios extranjeros que vienen al país para conocer e informar al mundo lo que ocurre en suelo Venezolano.

  1. Israel Navarro, comunicación personal con EspacioPúblico, 29 de agosto de 2025 []
  2. Ídem []
  3. Israel Navarro. 28 de agosto de 2025. Comunicación telefónica []
  4. Reporteros Sin Fronteras, 13 de agosto de 2024. VENEZUELA | RSF registra 70 ataques a la libertad de prensa en 15 días. Recuperado en https://rsf-es.org/venezuela-rsf-registra-70-ataques-a-la-libertad-de-prensa-en-15-dias/ []

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