Este 22 de noviembre se cumplen 13 meses de la detención de Randal Glendysmar Telles Peña, y 36 días desde que la condenaron a 15 años de prisión con los delitos de promoción e incitación al odio por presuntamente publicar un video en su cuenta en la red social TikTok, cuyo contenido incluía una crítica hacia al mandatario venezolano y al Ministro de Interior y Justicia.
Según el testimonio de su madre, Gladys Peña, a Randal la presentaron en los tribunales de Barinas el 22 de octubre de 2024. Ese día le dictaron privativa de libertad, “y desde entonces comenzó la odisea: en la audiencia preliminar la pasaron a juicio y en el juicio fue condenada a 15 años”, relató Peña en una entrevista telefónica el 19 de noviembre de 2025.
Randal tiene 22 años y es asistente de Farmacia. Su progenitora la describe como una muchacha que poco salía de su casa, “dedicada a su trabajo y a sus mascotas, tres gatos que estoy cuidando ahorita; y no es porque sea mi hija, es que ella no estaba metida en cosas de política, no le gustaba, ese video es un montaje, no lo hizo ella”.
Peña cuenta que incluso, al ser asignada a la carrera de Sociología por la OPSU, la abandonó poco después de comenzar, “precisamente por esa carga política. Se salió e hizo el curso de asistente de Farmacia”.
Al inicio del caso, la asistió un abogado privado. Cuando el proceso pasó a juicio, la familia solicitó un defensor público. “En todo momento nos decía que ella iba a salir porque no había forma de comprobar que ese contenido lo había grabado ella. Es una selfie de mi hija con una voz de mujer de fondo que dice improperios en contra de esos dos funcionarios y, realmente, es un montaje, no es mi hija”, afirmó la madre.
La detención
A Randal la detuvieron en la farmacia donde trabajaba. “Ocurrió 10 minutos después de que recibiera una llamada de una presunta clienta. La mujer le dijo que la fue a buscar a la farmacia y que le dijeron que ya no estaba. Ella le dijo que se había cambiado a otra [farmacia] hacía 15 días y le dio la dirección. Ellos (la Dgcim) no la tenían ubicada, llegan a mi hija luego de esa llamada”.
La detención fue rápida. Los funcionarios actuaron con la encargada de la farmacia como testigo, incluso durante la requisa de Randal en la parte trasera del local, y se la llevaron sin presentar una orden judicial.
“Pero sí le dijeron que estaba acusada de promoción e incitación al odio por un video colgado en TikTok y que había sido denunciada por un patriota cooperante anónimo. Ha pasado el tiempo y no sabemos nada de la persona que hace la denuncia, ni las iniciales”, lamentó Peña.
Actualmente, Randal está recluida en el comando 331 de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), ubicado en la zona alta de Barinas, donde su mamá solo puede verla cada 15 días, por un lapso de 10 minutos. “Todos los días nos permiten llevarle desayuno, almuerzo y cena, sus medicinas y todo lo que necesite”, añadió.
Peña informó que el lunes 18 de noviembre de 2025 se introdujo en los tribunales el documento de apelación. “Un abogado se nos acercó y nos dijo que nos iba a ayudar sin costo alguno porque nuestro caso le había impactado. Ahora estamos iniciando esas diligencias, porque el defensor público nos dijo que se iba de vacaciones”.
Estado de salud y vida personal
Randal tiene un cuadro de salud que amerita seguimiento y que reposa en su expediente: presenta problemas de metabolismo, resistencia a la insulina, ovarios poliquísticos, una úlcera erosiva y tiroides multinodular.
“Mi hija es conversadora, es selectiva con las amistades, es una buena persona, es sencilla, le gusta el pabellón criollo y la cachapa con queso de mano. Su cumpleaños el pasado 30 de agosto lo pasó en prisión. Ni ella ni su familia tenemos que vivir esto”, concluyó Gladys Peña.
Expresarse en entornos libres
El ejercicio del derecho a la libertad de expresión y acceso a la información solo podrá ser garantizado en un entorno libre y seguro donde se implementen medidas para combatir los discursos y contenidos no protegidos. Esto debe hacerse desde una política de concienciación y el fomento de una educación que asegure la libertad de pensamiento y las garantías constitucionales.
No obstante, la política de criminalización y discriminación del Estado se agrava abiertamente contra quienes critican al gobierno, aplicando detenciones por supuesta “instigación al odio”.
Recordemos que el 4 de agosto de 2024, Nicolás Maduro señaló el uso inadecuado de las redes sociales como instrumentos “multiplicadores del odio y el fascismo”, refiriéndose a la iniciativa de regular estas plataformas. Aseguró que, desde Instagram y TikTok, algunas personas están promoviendo el odio en las protestas contra el gobierno. 1 .
Sin embargo, las redes sociales son plataformas en línea que permiten a las personas conectarse, comunicarse, buscar y compartir contenido con una audiencia global. Funcionan como herramientas de información y comunicación, facilitando la difusión rápida de noticias, opiniones y multimedia, así como la interacción social. Ejemplos populares incluyen Facebook, X (anteriormente Twitter), Instagram, TikTok, LinkedIn y Youtube. Estas plataformas son, en realidad, un espacio esencial para el ejercicio de la libertad de expresión y el acceso a la información.
Por lo tanto, desde Espacio Público, recomendamos el cese de la persecución sistemática y generalizada por motivos políticos contra las personas que ejercen su derecho a la libertad de expresión, incluyendo las acciones en línea.
- El Mundo, Maduro acusa a TikTok e Instagram de “dividir” Venezuela e instigar el “odio”. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=9sgzojUVw28 [↩]
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