El Tribunal Segundo de Juicio con competencia en Terrorismo dictó el viernes 2 de octubre sentencia absolutoria al editor del portal La Patilla, Rory Branker, tras cumplir siete meses de régimen de presentación ante el tribunal, luego de estar 11 meses en un proceso de detención arbitraria.
¿Cómo ocurrió la detención de Rory Branker?
Funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) lo abordaron la tarde del 20 de febrero tras salir de su casa, en Caracas. Ese mismo día sujetos desconocidos se llevaron tres computadoras y dos teléfonos celulares de su vivienda e intentaron llevarse otros artículos personales. No presentaron una orden judicial ni dieron explicación oficial sobre los motivos de su detención.
Branker estuvo seis meses en condición de desaparición forzada. Sus familiares no sabían dónde estaba desde el día de su detención arbitraria.
A Branker le imputaron en febrero de 2025, los delitos de traición a la patria, financiamiento al terrorismo, conspiración, terrorismo y asociación para delinquir por publicar en su cuenta de X una foto con las recompensas ofrecidas por parte de Estados Unidos por la captura de Nicolás Maduro y otros altos funcionarios de su gobierno.1.
Cinco meses después, el 27 de agosto, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares al internacionalista y trabajador de la prensa, y le exigió al Estado venezolano que confirmara si Branker estaba bajo su custodia, si le imputaron delitos y si lo presentaron ante un tribunal para revisar su condición y avisar a su familia.
Posteriormente, el 13 de septiembre se conoció que estaba recluido en los calabozos de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Boleíta Sur, Caracas. En ese lugar lo pudo visitar su hermano.
Tras casi cuatro meses, lo excarcelaron el 4 de febrero de 2026, a pocos días para cumplir un año de detención arbitraria.
A Rory Branker nunca le respetaron el debido proceso. Durante su detención su integridad física y emocional estuvieron comprometidas, así como también la de su familia más cercana.
Un día después del dictamen de su libertad plena, confesó que se demostró su inocencia. “Lo que ellos pudieron quitarme era la duda ante el mundo y ante el país sobre si estaba implicado en algo o no y quedó demostrado que nada que ver”, expresó a Espacio Público.
A juicio de Branker, los siete meses que duró su medida cautelar de presentarse ante los tribunales, resultaron “una prolongación de no dejarme tranquilo, de atormentarme hasta el último momento: la desaparición forzada, los traslados a distintas cárceles, luego liberan a los periodistas y me dejan en Tocorón. Fui el último periodista en recibir medidas cautelares. Ahora soy uno de los últimos en recibir libertad plena”.
No tenía mayores expectativas
—¿Cuáles elementos te mantuvieron con fe y con la esperanza para lograr la libertad plena?
— No hubo mayores elementos que me mantuvieran a la expectativa positiva de que esto se iba a resolver de esta manera. Me gusta entender que soy muy realista y con base a ese realismo y viendo los escenarios, como en el caso del bloqueo a La Patilla, la negación de mi amnistía y que la apelación no resulto, pues de verdad no tenía mayores expectativas.
Branker expresó que hoy se siente más empático y sensible con otros casos que conoce. Habla de personas con régimen de presentación residenciados en otras regiones del país, que deben viajar a Caracas cada 15 o 30 días para presentarse, “esto implica además gastos económicos”.
Su mente y lucidez se mantuvieron libres
“Mi mensaje es que tengan paciencia. Esto se está resolviendo poco a poco. En mi caso no hubo alguna gestión en particular, sino que las circunstancias empujaron a reconocer mi inocencia. Para quien esté en presentación y pasa por este proceso de revictimización, paciencia que esto sí va a cambiar y nunca bajen la cabeza”, aseguró.
Para finalizar, el editor del portal La Patilla resaltó que, si bien los efectivos de seguridad tenían su cuerpo preso, nunca tuvieron su mente. “Mi mente siempre estuvo lúcida, libre. El acto de mi libertad plena es un reconocimiento a mi inocencia”, culminó.
La absolución es la decisión judicial que pone fin al proceso penal y, en este caso, declaró que Rory Branker no es culpable de los delitos imputados. Ciertamente le restablece su estatus legal de inocencia; sin embargo, por sí sola no borra el impacto ni las pérdidas sufridas durante el tiempo de privación de libertad y persecución.
Exigimos reparación integral y garantías de no repetición. Rory —al igual que los ciudadanos y trabajadores de la prensa criminalizados por ejercitar su libertad de expresión— merece un reconocimiento público por parte del Estado sobre la arbitrariedad cometida, disculpas públicas y la anulación definitiva de cualquier registro de antecedentes. Asimismo, resulta indispensable promover reformas legislativas y sancionar a los funcionarios responsables para garantizar que este patrón de persecución no vuelva a repetirse.
- El Estímulo, 3 de octubre de 2026. Tribunal otorga libertad plena a Rory Branker, director de La Patilla. Recuperado en https://elestimulo.com/venezuela/2026-10-03/rory-branker-libertad-plena/[↩]

