El Tribunal tercero de Juicio con competencia en Terrorismo otorgó este miércoles 30 de septiembre libertad plena a los periodistas Gabriel González y Luis López, a quienes funcionarios de seguridad detuvieron en junio de 2024.
El 14 de enero de 2026 fueron excarcelados y les impusieron medida cautelar de régimen de presentación ante el tribunal.
A López, periodista de La Verdad de Vargas, lo detuvieron el 14 de junio de 2024 mientras se dirigía a cubrir una protesta en La Guaira. Lo acusaron de “incitación al odio”. Estuvo detenido en la sede del Sebin, posteriormente en El Helicoide y luego lo trasladaron al Rodeo.
Mientras que a González, quien forma parte del equipo del partido de oposición Vente Venezuela, lo detuvieron tres días después, el 17 de junio, en las adyacencias de La Castellana, en Caracas. En principio estuvo en El Helicoide y posteriormente en Yare.
El proceso del juicio
La secretaria del Palacio de Justicia contactó a Luis López la noche del 29 de septiembre para indicarle que debía presentarse el miércoles 30 ante el tribunal porque tendría la audiencia de apertura de juicio.
El día 30 se logró la juramentación de los abogados defensores de Luis López, que forman parte del equipo de Espacio Público. Una vez hecha la juramentación, el secretario del ente sacó el expediente (de al menos 200 hojas) y lo llevó a la sala de juicio para que el equipo defensor lo revisara en un lapso de 10 minutos.
Los elementos que tenía la Fiscalía para acusarlo de “instigación al odio” y “asociación para delinquir” era por unos mensajes y grupos en la plataforma WhatsApp. También mostraron fotografías, entre esas, la de su perfil en la red social Instagram, y otras donde salía Luis cerca de un grupo de la Guardia Nacional Bolivariana el 8 de junio de 2024, día en que Edmundo González Urrutia visitó la región como parte de su campaña presidencial. Por aparecer en esa foto, lo acusaron de querer invitar a la gente a agredir el comando de la guardia.
Le hicieron una revisión de sus procesos migratorios, SIPOL (Servicios de Inteligencia Policial), antecedentes penales y en todas salió negativo.
No hubo elementos vinculados a hechos delictivos
En el caso de López no hubo sobreseimiento de su causa porque esto ocurre cuando se cierra jurídicamente de acuerdo al artículo 304 del Código Orgánico Procesal Penal. El sobreseimiento debió darse en la primera etapa del proceso judicial, pero no durante el juicio. No hubo algún elemento que vinculara a López con un delito, por eso pasó a juicio y lo excarcelaron con la medida cautelar de régimen de presentación cada 15 días.
La apertura de juicio comenzó luego de la 1:00 pm con la presencia de un representante de la Contraloría de la República, la defensa privada, la abogada Theresly Malavé, Espacio Público, la abogada Tamara Bechara, la juez Alejandra Romero, la secretaria y el alguacil.
Finalmente, la Fiscalía indicó que no había vinculación de Luis López con algún hecho delictivo y solicitó al tribunal la sentencia absolutoria y libertad plena a los acusados de la causa: Luis López, Gabriel González y Jean Carlos Rivas.
Fin de la pesadilla
Tras terminar una extensa jornada en una audiencia de juicio que se llevó a cabo el mismo 30 de septiembre, López aseguró que su pesadilla terminó y que ya puede respirar en paz. “Ese lazo que me ataba se reventó, se esfumó, ya no existe”, expresó a Espacio Público.1
Si bien López estuvo 1 año y siete meses preso, en total fueron 22 meses de un proceso arbitrario donde se alteró no solo su cotidianidad, sino también la de su familia. Durante la duración de su libertad condicional, contó que siempre se mantuvo activo, ocupado, porque si ponía a pensar, su mente lo llevaba a los recuerdos “con la tortura de los días oscuros de la celda” y también buscó apoyo espiritual, aunque su ánimo “ya no era el mismo”.
Y sobre esa misma ocupación, López indicó que siguió su trabajo con el medio La Verdad. “Eso me ayudó mucho al igual que el apoyo de mucha gente”. Además, agregó que también lo mantuvieron de pie su convicción de inocencia, el apoyo de su familia, la solidaridad de la gente, la esperanza, así como también “el trabajo impecable de los gremios SNTP, CNP y Espacio Público”, afirmó.
Para López, “la libertad es el bien más preciado de toda persona y todo esfuerzo o sacrificio bien vale la pena si nuestra libertad peligra”.
Angustia e incertidumbre durante el régimen de presentación
Entretanto, para Gabriel González, esta decisión por parte del tribunal es sinónimo de respiro, alivio, tanto para él como para su familia. “Es la tranquilidad de recobrar la libertad plena, pero también es el compromiso de seguir luchando y alzando la voz por todas esas personas que aún siguen detenidas o esas miles que siguen con medidas cautelares de manera injusta, o como en el caso de Perkins Rocha detenido en su casa y con un grillete en el tobillo”, expresó a Espacio Público2.
González agregó que estos ocho meses de presentación ante el tribunal, para él resultaron ser un proceso complejo y también de re-aprendizaje. “Primero, es un año y medio de volver a una rutina, con la cual vas agarrando confianza paso a paso. El proceso judicial es agotador, desgastante, sobre todo por la injusticia. Durante estos ocho meses tuve régimen de presentación cada 15 días, también me dijeron que me habían otorgado la amnistía, pero cuando acudí a retirar el documento me informaron que no, que no la tenía (el beneficio). Había incertidumbre, de no saber qué iba a pasar con mi caso y si el régimen arremetía y quitaba las medidas cautelares. Una angustia total”, expresó.
“La justicia va a llegar y avanzaremos hacia la transición”
Por otra parte, Gabriel González confesó que nunca perdió su fe, ni mucho menos su devoción a la virgen, en especial, La Divina Pastora. Otro factor que incidió para mantenerse en pie fue el apoyo que recibió por parte de su familia, el partido Vente Venezuela, sus compañeros de trabajo, abogados. “También fue importante el acompañamiento desde el día uno por parte del SNTP y el CNP (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa y el Colegio Nacional de Periodistas)(…)Muchos gremios prefirieron no alzar la voz por sus colegas, pero el CNP y el SNTP se mantuvieron firmes, luchando y demandando justicia para sus agremiados”, añadió.
En ese sentido, el periodista piensa que la libertad plena que llegó para él y otras personas durante este año, no solo debe quedarse ahí, sino que también debe haber un proceso de reparación de daños, una justicia real.
“A todos los venezolanos dentro y fuera del país que sigan resistiendo cada quien desde su espacio de lucha, que sigan alzando la voz ante el más mínimo atropello. La justicia va a llegar y avanzaremos hacia la transición real donde los venezolanos podamos decidir nuestro futuro en unas elecciones presidenciales”, culminó González.
Resaltamos que Gabriel González y Luis López nunca debieron estar presos, y que aún faltan más periodistas que deben estar en libertad plena: Ana Belén Tovar, Jonathan Carrillo, Rory Branker y Carlos Julio Rojas. ¡La libertad debe ser para todos!

