El comerciante Lenin Rodríguez está detenido desde el 19 de agosto de 2024 cuando funcionarios de seguridad de la Brigada de Respuestas Inmediata de Vargas se lo llevaron y, desde entonces, permanece en recluido en la sede de ese cuerpo policial en el sector Caraballeda.
A Rodríguez lo vincularon con las protestas ocurridas luego del proceso electoral del 28 de julio de 2024. Estaba cerca de su lugar de trabajo cuando fue aprehendido por los uniformados.
Casi tres meses después, el 11 de noviembre, lo acusaron con los delitos de incitación al odio, obstrucción a las vías públicas y terrorismo.
Su esposa, Bárbara Lucena, comentó a Espacio Público que, durante estos 17 meses de la detención arbitraria de Lenin, están a la espera de una llamada de “cualquier institución que nos dé indicios del avance de su caso”, porque está aislado de su familia.
“Esto ha afectado mucho su estado de ánimo, al ver que en varias oportunidades ocurren excarcelaciones de otros casos. Siempre confiando en Dios”, expresó Lucena quien aseguró que su esposo es una persona “bondadosa, honesta y quiene lo conocen pueden dar fe de esto”.
Adicionalmente, la detención de Lenin Rodríguez trajo consecuencias en el ámbito económico de su familia. Su emprendimiento (reparación de teléfonos celulares) era la fuente principal de ingreso mensual. Es padre de un niño y una niña, a quienes no ha podido ver, lo que además rompe el vínculo familiar, en especial de la figura paterna.
La libertad de la expresión y la protesta pacífica son derechos consagrados en la Constitución venezolana y su ejercicio, bajo ningún concepto, no debe ser motivo de persecución o detención. El Estado debe garantizar la integridad de las personas detenidas y el respeto al debido proceso.

