
Mientras dormían él y su familia, sujetos desconocidos rompieron ventanas y rociaron gasolina durante la madrugada, incendiando en un principio la sala y la habitación de los hijos menores, quienes resultaron ilesos de la situación.
En declaraciones del periodista a Espacio Público, se pudo conocer que habría recibido previa y repetidamente amenazas de muerte vía telefónica, al igual que intentos de extorsión, los cuales ha denunciado al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, sin que se haya efectuado investigación alguna. De igual manera, se ha apersonado una vez más en las oficinas del cuerpo de seguridad para formalizar una nueva denuncia por este atentado.