Funcionarios de seguridad abordaron este jueves 6 de agosto a la periodista Deisy Martínez, quien trabaja en el portal informativo Efecto Cocuyo, cuando se iba del Centro de Convenciones de la base aérea de La Carlota, en Caracas.
Martínez acudió al sitio para intentar cubrir la instalación de la mesa de diálogo entre integrantes de la Asamblea Nacional 2015 y el Gobierno interino. Sin embargo, al llegar le indicaron que solo tendrían acceso los fotógrafos -con cámaras, no celulares- y su acreditación.
“Me quedé por los alrededores, hasta que el personal de la Asamblea me pidió que me retirara. Al momento en que me voy venía una caravana (donde ella presumía que estaban los integrantes de la mesa de diálogo) y uno de los motorizados se devuelve hacia donde estaba yo como con cinco o sea (funcionarios) y me pide que le entregue mi teléfono porque en ese momento yo lo tenía en la mano. No identifico qué cuerpo de seguridad era porque no tenía insignia visible”, contó Deisy Martínez a Espacio Público.1
Le borraron las fotos
“Uno de ellos me pidió el teléfono. Al principio no se lo entrego porque le digo que estaba saliendo del Centro de Convenciones y que no hacía nada malo. Con un tono agresivo me dice que le entregue el teléfono. Otro (funcionario) se acerca y me pide que entre a la galería de fotos y revisa lo que tengo. Obviamente vio todo el material que registré de los alrededores y de la llegada de la caravana. Él mismo borró todo y se comunicó con alguien por radio pidiendo instrucciones y me dijo que el protocolo era llevarme a la DGCIM (Dirección General de Contrainteligencia Militar)”, agregó Martínez.
El efectivo le dijo eso a la reportera porque a su juicio, aunque borró las fotos, éstas perdurarían un rato más en la nube almacenamiento de datos y “debían esperar un rato para que se borrara totalmente”. “El funcionario que estaba ahí insistía que debía llevarme, mientras que el otro -en la radio- no estaba de acuerdo. Estuvieron en esa discusión hasta que el funcionario me entregó el celular y me pidió que me fuera y, para asegurarse de eso, le dijo a otro que me montara en la moto con él para llevarme hasta la salida”, añadió la periodista.
Resaltamos que Deisy Martínez no debió pasar por esta situación de intimidación y hostigamiento cuando solo estaba en el lugar para hacer su trabajo.
Exigimos a quienes ejercen el poder que cesen las intimidaciones y amenazas a los periodistas, medios de comunicación y trabajadores de la prensa, quienes están en su derecho de buscar y difundir información.
- Deysi Martínez, 6 de agosto de 2026. Comunicación telefónica [↩]

