Tras el doble terremoto que se registró en Venezuela el 24 de junio —que dejó muertes, desaparecidos y miles de damnificados—, el sector de la comunicación asumió un reto crítico: frenar la desinformación. En situaciones de catástrofe, la premisa es clara: “una información verificada puede salvar vidas”.
Esa premisa fue el ancla del encuentro virtual que se desarrolló este miércoles 26 de agosto, a través de la plataforma Meet, y en el que la periodista Ana Carolina Griffin, especialista en verificar y desmontar desinformaciones, ofreció a 32 periodistas herramientas de fácil manejo para hacerle frente a las noticias falsas y proteger a las comunidades vulnerables en momentos críticos.
“No hubo gran desinformación política”
Griffin expresó que hizo un análisis sobre la desinformación durante las primeras tres semanas, luego del doblete sísmico, y aseguró que “no hubo gran desinformación política”, porque no se llevó a cabo una campaña que llevara a tal fin de desinformar a la ciudadanía. Lo que consideró que sí ocurrió y se mantiene es la desorganización por parte de las autoridades oficiales.
La especialista en la materia puso de ejemplo la muerte de un rescatista salvadoreño, cuya noticia rodó en las redes sociales y se creyó que su deceso ocurrió en Venezuela y no fue cierto; así como también la presunta desaparición de los niños en el campamento transitorio en el Parque del Oeste.
“Estas primeras desinformaciones que corrieron no tuvieron carácter político. La desinformación más grande no tuvo que ver con la sociedad civil, sino con la incapacidad gubernamental de no poder con la situación. Lo que más generó desinformación en la tragedia fue la desorganización, creo, más que la opacidad al no contar con una página donde se concentraran la cifra de muertos, rescatados y desaparecidos. La gente perdía mucho tiempo buscando información”, dijo.
Durante el encuentro virtual, Griffin, quien fue la editora jefa del portal de verificación EsPaja.com, de Transparencia Venezuela, indicó que muy pocas páginas oficiales difundían datos y resumió su búsqueda a sitios como el del Despacho de la Presidencia que, a su juicio, es un portal con “un poco más de organización que permitía disminuir los niveles de ansiedad”, Funvisis (Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas), el Servicio de Geología de Estados Unidos y Protección Civil, las cuales “más o menos daban respuesta a las inquietudes”, afirmó.

Detenerse, dudar, buscar y cooperar
La comunicadora puso sobre la mesa el DDBC (Detente, Duda, Busca y Coopera), un manual de acciones ciudadanas para la verificación de información que Espacio Público creó en el año 2020; y resaltó que se debe contar con algunas directrices para la verificación sin mayores complejos, sino poniendo en práctica el sentido común antes de poner a rodar una información.
“Si la información nos genera dudas es maravilloso, porque sin duda no hay verificación posible. Una vez que dudamos vamos a ver si es cierto o falso. Es en la búsqueda donde están los procesos tecnológicos en algunos casos. La información que se tenga para enfrentar su veracidad o no te garantizará el éxito de una verificación y todo dependerá de cómo se aborde”, aseguró.
Búsqueda a la inversa
La experta en desmontar desinformaciones comentó que hay pasos sencillos que se pueden ejecutar al momento de dar respuestas: por ejemplo, con una foto. “En Google hay una camarita, se le da clic y suben el archivo que necesitan verificar. Google les arrojará dónde apareció, cuál fue su aparición más antigua y hacerles hasta un historial”, comentó.
Herramientas para verificación
Otra de las recomendaciones que ofreció es Invid, una herramienta de verificación de la fiabilidad y de la exactitud de videos dignos de interés periodístico propagados por las redes sociales. Para quienes sienten curiosidad comentó que la agencia de noticias AFP tiene cursos sobre cómo usar esta plataforma. También está Fotoforensic que permite descubrir los fotomontajes y Singhtengine que da un porcentual de información hecha con Inteligencia Artificial (IA).
Por otra parte, resaltó la importancia de buscar siempre las fuentes oficiales, no que sean precisamente del Gobierno, porque también pueden ser de instituciones, e indicó lo imperativo de la fecha y la hora y “evitar compartir cosas que no estamos seguros”. Siempre que tengamos dudas, la abstención será importante”, dijo.
Para finalizar, la especialista recomendó cuatro portales web para el chequeo de información: Cocuyo Chequea, Cazadores de Fake News, Medianálisis y Cotejo Info y que al final su intención es desmitificar la desinformación como algo tecnológico, sino que es un proceso humano que significa sentarse a pensar”.
Este encuentro virtual es parte del ciclo de formación mensual dirigido a comunicadores sociales, que lleva a cabo Espacio Público .