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Sin periódicos: menos noticias en Venezuela

Por Keneth Barjas – Los estantes donde reposaban para la venta los periódicos venezolanos ahora son ocupados por revistas viejas o por algún anuncio de punto de venta. Cada día son menos los que circulan en las calles, y los que aún se distribuyen, lo hacen con menos de la cuarta parte de las páginas que tenían hace 5 años.

La falta de dinero en efectivo, el monopolio del papel prensa por parte del Complejo Editorial Alfredo Maneiro (CEAM), la crisis estructural y las medidas económicas anunciadas por Nicolás Maduro el 17 de agosto de 2018, provocaron el cierre masivo de medios impresos.

Las ciudades de las distintas regiones del país son las más afectadas. Los periódicos regionales, por ser más pequeños en su mayoría, tienen menos capacidad económica y operativa para enfrentar la escasez de insumos e hiperinflación. Impresos tradicionales, con más de 80 años de circulación, tras hacer frente por años a la política discriminatoria del CEAM, no pudieron sostener los costos y les obligaron a detener sus rotativas. A esto se suman las dificultades crecientes para acceder a internet y a teléfonos inteligentes, de manera que las opciones digitales para informarse tienen un alcance limitado, incapaz de competir con el carácter nacional y de bajo costo de los medios tradicionales.

Este año se afectaron 53 periódicos: 40 cerrados y 13 redujeron ediciones o eliminaron secciones para mantener la circulación. Algunos cerraron secciones, priorizaron contenidos para eliminar otros. Cuatro decenas de periódicos dejaron de circular e informar en el país en 2018.

Control del papel prensa

En 2012 el Gobierno venezolano eliminó el papel prensa como bien de importación prioritaria, característica que permitía obtener divisas a precio preferencial a quienes desearan comprar el producto en el exterior. El sistema de control cambiario fija rígidos mecanismos, lo que promueve la corrupción y encarece el precio final. A partir de 2012, los medios impresos venezolanos que importaban directamente el papel deben cumplir con una serie de trámites burocráticos para cancelar al proveedor extranjero y obtener el producto.

El CEAM fue creado en 2013 para editar diarios gubernamentales en varias ciudades, de hecho también monopoliza la importación y venta de papel periódico en Venezuela. El CEAM es una sociedad anónima que nació mediante el Decreto Presidencial Nº 104, “considerando la importancia de difundir información sobre la gestión gubernamental para generar ‘una nueva conciencia ciudadana, como un pilar en el proceso de construcción del hombre nuevo”, esto a fin de “reforzar la política comunicacional difundida a través de la prensa escrita”.

El CEAM está adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información y tiene por objeto “la producción, distribución, y comercialización de diversos productos impresos, destinados a la información, divulgación, propaganda y publicidad”, con la autorización presidencial para otras actividades comerciales “como la fabricación, comercialización, importación, exportación, modificación y restauración de insumos, partes, piezas y equipos de impresión y reproducción”.

Para cumplir con su objetivo el CEAM debe “seguir los lineamientos y políticas que dicte el Ejecutivo Nacional”, según el artículo 4 de la Gaceta Oficial N° 40.168. Esta dependencia convierte al Complejo en un instrumento parcializado que responde a los intereses gubernamentales. Es el único órgano con acceso a divisas a bajo costo que importa el papel prensa.

Mientras periódicos como Ciudad CCS, de línea progubernamental y financiamiento público, se mantenían con su tiraje y formato regulares, los independientes redujeron sus páginas para ahorrar papel periódico, planchas de impresión y tinta. Era una estrategia para garantizar más tiempo de presencia y circulación, mientras esperaban a que el CEAM, presidido por Hugo Cabezas, entregara el papel que habían solicitado y pagado.

Durante los primeros cinco años de restricciones (2013-2017), 16 periódicos salieron de circulación indefinidamente. Solo en 2018, se vieron afectados 53 diarios (40 que salieron de circulación y 13 con restricciones), lo que suma más de 50 medios venezolanos que ya no publican sus noticias: más desinformación, menos pluralidad y mayor dominio gubernamental de la opinión pública.

Los años siguientes a 2013 se creó un mercado paralelo a través de la empresa Proyectos y Ejecuciones Guían C. A. relacionada con Luis Coronado Viaje, hombre de confianza de Hugo Cabezas. Según una investigación de Armando Info, ofrecían el papel prensa importado por el CEAM a los periódicos necesitados a un precio más elevado que el de Maneiro, pero inferior al fijado según el dólar paralelo (es un mercado de compraventa clandestina de divisas). Esto implica que con la conivencias del Estado se gestó un mercado paralelo de venta de papel que se favoreció de subsidios públicos.

Hugo Cabezas: el administrador del papel

Hugo Cabezas, abogado y politólogo de 46 años, es el director del Complejo Editorial Alfredo Maneiro (CEAM) desde el año 2013, designado por el entonces ministro de Comunicaciones, Ernesto Villegas, aun cuando hubo quejas dentro del chavismo al momento de su nombramiento: “Se trata de un ciudadano que arrastra una lista de serias denuncias de corrupción. Cabezas no cumple con el perfil ético de la revolución, por eso creemos que su designación es un error”, declaró el 13 de enero de 2014 Pedro Eusse, dirigente del Partido Comunista de Venezuela.

Cabezas nació en Boconó, estado Trujillo y cursó sus estudios universitarios en la Universidad de Los Andes (ULA), entre los años 2002 y 2003 fue director Nacional de la Juventud del extinto Movimiento V República (MVR), luego asumió hasta 2006 la otrora Dirección General de la Oficina Nacional de Identificación y Extranjería (Onidex, hoy Saime).

En 2007 estuvo al frente del Ministerio del Despacho de la Presidencia; entre 2008 y 2012 fue gobernador del estado Trujillo por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), gestión sobre la cual pesa una investigación por 700 casas que no fueron construidas. Entre enero y abril de 2014 fue el ministro del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno. En agosto de 2015 asumió la conducción del Servicio Autónomo de Imprenta Nacional y Gaceta Oficial (Saingo).

Durante sus cinco años en la directiva del CEAM abundan los reclamos por discrecionalidad en la venta de papel a los periódicos, que frecuentemente deja por fuera a aquellos de tendencia opositora o independiente al Gobierno: el 23 de marzo de 2018, la Comisión de Medios del Parlamento venezolano visitó el ente para exigir entrega de papel a los medios.

La negación o las dilaciones injustificadas en la entrega de papel es una medida indirecta para restringir la libertad de expresión que pretende evitar la publicación de contenidos críticos. La limitación en el flujo libre informativo no solo afecta a los periódicos, sino a cualquier persona que procura estar informada para deliberar y decidir sobre asuntos públicos que inciden en su vida diaria.

Foto cortesía, estado Trujillo

2018: menos periódicos en las calles

En este año se registró la salida indefinida de 40 impresos y otros 13 tuvieron que generar alternativas con el papel prensa, tinta, planchas de impresión o circular menos días en la semana para continuar con su labor informativa. En un trabajo realizado por Espacio Público, titulado “La agonía de los periódicos en Venezuela, en agosto de 2018 se registró que 27 periódicos dejaron de informar por las causas anteriormente mencionadas; hasta finales de diciembre el número aumentó en 52%; es decir 13 impresos.

La crisis del papel para los periódicos en Venezuela se agudizó en 2018, muchos se vieron en la obligación de cerrar las puertas; algunos migraron a Internet; y otros desaparecieron.

El año comenzó con la salida de dos periódicos: el primero fue el diario La Nación, del estado Táchira, el 5 de enero anunció que no circularía más debido a la falta de materia prima que sufrió desde 2016 –en este año había reducido su formato a una página para extender el papel. Diez días después, El Oriental de Monagas cesa su circulación por la misma razón. El Tiempo de Anzoátegui cerró dos de sus corresponsalías (El Tigre y Anaco, ubicados al este del país) el 25 de enero, debido a la falta de efectivo en esas zonas y a las pocas ventas del impreso.

En el caso de algunos periódicos en el oriente de Venezuela como La Verdad de Monagas, La Prensa de Monagas, El Periódico de Monagas y El Sol de Oriente, del estado Monagas, tomaron la decisión –el 15 de diciembre de 2017– de no circular hasta el 15 de enero de 2018 para ahorrar insumos, esta era tercera vez que aplican esta medida.

Los diarios El Norte, del estado Anzoátegui; y El Impulso, de Lara, este último con más de 114 años haciendo periodismo, desaparecieron en febrero. El editor del periódico larense, Carlos Eduardo Carmona resaltó tras el cierre del impreso: “El gobierno empujó la salida de circulación de El Impulso; solo dejan vivir a los medios que les conviene y cada día nos cerca más”. Mientras que, el diario El Informador, del estado Lara, dejó de distribuirse diariamente para racionar papel prensa; circuló de de lunes a jueves y los domingos.

En marzo de 2018, el diario Versión Final, del estado Zulia, cesó su trabajo temporalmente luego de que las gestiones con el CEAM para lograr el suministro de materia prima fracasaron por los retrasos en la asignación y venta de bobinas de papel necesarias para imprimir. “El Gobierno pareciera no darle importancia a los medios de comunicación ni a libertad de expresión. ¿Qué pretende esta Administración de la prensa escrita?”, señalaron los directivos del diario zuliano. Pregunta sin respuesta que se hacen la mayoría de los directivos de los impresos. La Región de Oriente, en Monagas, y El Tiempo de Anzoátegui, paralizaron y cambiaron su modalidad de distribución.

La escasez prolongada alteró la dinámica regular a corto y mediano plazo de los medios impresos, ya que su existencia depende de papel prensa para laborar. Ocho periódicos más se sumaron a la lista en mayo de 2018 –seis cesaron su circulación y dos cambiaron su periodicidad. La Prensa de Barinas, La Noticia de Barinas; Ciudad Cojedes (medio con línea editorial progobierno); Diario ABC, Notisemana, y Visión Apureña, del estado Apure, dejaron de circular debido a la crisis económica sumada a la escasez de papel y dinero en efectivo; mientras que El Tiempo de Puerto La Cruz, de Anzoátegui y Última Hora, de Portuguesa, pasaron de diario a semanario y a cinco días a la semana, respectivamente.

Entre junio y julio de 2018, cerraron cuatro periódicos, diez modificaron su periodicidad de publicación, uno varió su tamaño, y otro redujo su paginación. En total 16 periódicos resultaron afectados por la mala gestión del CEAM.

Situación medios impresos (junio – julio 2018)

Agosto fue el mes con mayor registró durante el año: diez salidas y cuatro impresos perjudicados por distintas causas. El Nacional y El Universal, de circulación nacional, y Diario Caribazo, de Nueva Esparta, tuvieron que cambiar su distribución debido a la falta de materia prima y el mantenimiento de los insumos –tinta y planchas para imprimir. Última Hora, de Portuguesa, tuvo que hacer una pausa por la misma razón que los anteriores. El Diario de Lara no continuó en su entidad por la crisis del papel.

Luego de los anuncios económicos de Nicolás Maduro el viernes 17 de agosto de 2018 en el marco de la reconversión monetaria, nueve medios de comunicación impresos tomaron la decisión de cerrar, pues no podían sostener un aumento salarial de esa magnitud –de 30 a 1.800 Bs.S. La alternativa del Estado tampoco fue una opción: obligar a los trabajadores a inscribirse en el carnet de la patria, mecanismo impuesto para el pago de salarios por el gobierno venezolano durante tres meses.

Entre septiembre y octubre, seis periódicos de diversas regiones del país: Mundo Oriental y La Noticia de Oriente, del estado Anzoátegui; Diario Avance, que circulaba en Miranda; el diario del Partido Comunista de Venezuela (PCV), Tribuna Popular, de Distrito Capital; El Luchador, de Bolívar; y El Aragüeño, de Aragua, decidieron suspender la circulación por la falta de insumos y materia prima. Mientras que el Diario Caribazo, de Nueva Esparta, anunció el 31 de octubre que solo se distribuiría cuatro días a la semana en la entidad.

En el último mes del 2018, cuatro impresos dejaron de circular durante las fiestas decembrinas, bajo la figura de vacaciones colectivas. Por cuarto año consecutivo, tres diarios de Monagas, La Prensa de Monagas, El Periódico y El Sol de Maturín, adoptaron esta medida para garantizar insumos para el próximo año. En Nueva Esparta, Diario Caribazo se unió a los periódicos monaguenses.

También en diciembre, El Nacional, uno de los periódicos con más de 75 años de labor informativa en Venezuela, tuvo que salir de circulación, producto de la crisis de papel, el hostigamiento y el acoso administrativo y judicial por parte del Gobierno. Meses antes, el 19 de agosto tuvo que cambiar su distribución únicamente de martes a viernes y los días domingo. El Nacional se unió a la lista que agrupa los 31 periódicos que salieron de circulación este año.

Estados venezolanos sin periódicos

En 2018, son 10 de los 24 estados del país⎼ en los que no circulan medios impresos por la falta de materia prima (papel periódico, planchas de impresión y tinta), por las consecuencias económicas y sociales de la crisis.

En estado Amazonas existe una notoria ausencia informativa: El Amazonense, El Autana, El Chamancito, El Delta de Amazonas y El Kiki Riki no circulan en la entidad. El estado Apure a mediados de 2018 se quedó sin los tres periódicos que informaban a la ciudadanía Visión Apureña, NotiSemana y Diario ABC.

La oferta informativa impresa del estado Barinas se redujo este año a cero, a inicios de año existían dos diarios: La Prensa de Barinas y La Noticia de Barinas, que dejaron de circular en mayo. En el caso de Cojedes, circulaba Las Noticias de Cojedes, pero cesó en mayo. El Periódico del Delta desapareció de Delta Amacuro en junio.

El 3 de agosto de 2018, los directivos el Colegio Nacional de Periodistas (CNP) seccional Falcón y Paraguaná emitieron un acuerdo único ante el cierre de medios impresos en su estado, entre los que destacan: Diario Médano, El Periódico de Zamora, Diario La Mañana, Diario El Falconiano y el Diario Nuevo Día, producto de la crisis del papel. El estado Monagas se quedó sin información hasta inicios de 2019, debido a que La Prensa de Monagas, El Periódico y El Sol de Maturín decidieran hacer una pausa para ahorrar insumos.

Última Hora realizó varias pausas durante el año para intentar mantener la circulación; sin embargo, en agosto tuvieron que cerrar sus puertas en Portuguesa tras los anuncios económicos de Maduro. Por otro lado, el estado Sucre quedó sin impresos luego de que La Región de Oriente paralizara sus rotativas el primero de marzo de este año. Finalmente, Trujillo quedó en un blackout informativo tras el cese de circulación del Diario Los Andes y del El Tiempo de Trujillo, luego de 60 años en la entidad.

Un Gobierno que no cumple

El 29 de mayo de 2018 Nicolás Maduro propuso durante un encuentro con distintos representantes de medios de comunicación, la creación de una planta productora de papel periódico en sociedad con los propietarios de los medios nacionales.

Durante el evento, Maduro señaló que “hay que resolver los problemas que hay en la prensa escrita. Estamos pariendo para conseguir el papel impreso, pero yo aspiro que nosotros tengamos nuestra planta de pulpa de papel y resolvamos nuestro problema. Tenemos que producir lo nuestro”.

Maduro comisionó al ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, para supervisar la construcción de la fábrica que según sus palabras está ubicada al sur del país. “Vamos a una sociedad, y así todos se involucran en la construcción, instalación, administración y feliz desarrollo de esa planta de papel. El Estado no tiene por qué ser dueño de esa planta, nos podemos asociar, lo importante es que el papel salga, el objetivo es que haya papel y nos liberemos de la dependencia de las importaciones”, comentó Maduro.

El reconocimiento del problema no garantiza el fin de la crisis de insumos que viven los periódicos venezolanos para poder cumplir con su labor informativa. Se trata de una situación estructural que limita el derecho de los venezolanos a estar informados y el derecho a la libre expresión de los medios de comunicación, a través de un ente controlador de la materia prima, el Complejo Editorial Alfredo Maneiro (CEAM). La información plural y diversa brinda alternativas a las personas para que creen su propia opinión, ¿cómo la crean si los impresos que aún circulan lo hacen con limitaciones, con censura o tienen una línea editorial progobierno?

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