La pluralidad informativa en televisión y medios impresos

Por Marysabel Rodriguez1 – La pluralidad informativa se refiere a la capacidad efectiva que tenga toda persona de acceder a diferentes fuentes de información con diversos enfoques editoriales, es decir, la existencia de una oferta de medios que ofrezcan diferentes perspectivas de la realidad como información. Esto también supone que todo ciudadano pueda expresar sus opiniones o ver reflejados sus puntos de vista en los medios de comunicación, sin ningún tipo de sesgo o discriminación.

Los estándares internacionales de derechos humanos establecen la obligación positiva de los Estados de promover la diversidad de los medios, como parte vital de la libre expresión que protege los derechos tanto del que se expresa como de quien escucha, es decir, del que emite o de quien recibe la información. En la Declaración Conjunta sobre la Diversidad en la Radiodifusión de 2007 se destacó:

la importancia fundamental de la diversidad en los medios de comunicación para el libre intercambio de información e ideas en la sociedad, en términos de dar voz y satisfacer tanto las necesidades de información como otros intereses de todos y todas, de conformidad con la protección que brindan las garantías internacionales del derecho a la libertad de expresión[1].

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en su Informe anual de 2015, recomendó:

promover políticas y prácticas efectivas que permitan el acceso a la información y la participación igualitaria de todos los sectores de la sociedad para que sus necesidades, opiniones e intereses sean contemplados en el diseño y la toma de decisiones sobre políticas públicas[2].

Los diferentes enfoques sobre una misma realidad son parte fundamental de los insumos para tomar decisiones acertadas e informadas sobre los asuntos de interés social e individual, desde el medio de transporte a elegir para acudir al sitio de trabajo hasta la elección del candidato de nuestra preferencia. Tener varias fuentes de información sobre un mismo hecho, y de diferentes situaciones entre sí, nos permite medir, reflexionar e incluso cuestionar esa misma información recibida, con lo que podemos construir un criterio personal que nos dé un lugar propio en la discusión de los asuntos públicos.

El ecosistema de medios tradicionales (radio, televisión e impresos) está disminuido, como consecuencia de una serie de restricciones directas e indirectas a través de mecanismos que van desde el hostigamiento judicial y las sanciones administrativas hasta agresiones contra reporteros e impedimentos de cobertura.

Durante 2017, 54 emisoras, 17 medios impresos y 8 canales de televisión, entre ellos 3 nacionales, salieron del aire en un contexto de alta conflictividad social y política. Obtener información a través de medios convencionales es cada vez más complicado, alrededor de 70 periódicos dejaron de circular en Venezuela en los últimos 5 años. Entre enero y diciembre de 2018 unos 40 medios impresos; 3 estaciones de radio; y un departamento de prensa, cerraron o suspendieron transmisiones.

En un país donde el promedio de velocidad de internet no excede los 2 Mbps (la más baja del continente), y con severas fallas en el acceso a servicios básicos, como la electricidad, las alternativas digitales a los periódicos y la televisión también suponen limitaciones importantes que redujeron la cantidad y diversidad de contenidos.

En las siguientes líneas daremos cuenta de los niveles existentes de pluralidad informativa en la televisión abierta y medios impresos de circulación, ambos de alcance nacional en Venezuela a partir de estudios de contenido difundidos entre los años 2016 y 2017.

Televisión restringida

La televisión en Venezuela está sometida a una serie de limitaciones que redujeron progresivamente su utilidad para la ciudadanía como fuente variada y oportuna de información.

La Ley de Responsabilidad Social de Radio, Televisión y Medios Electrónicos (Resorte-Me) dispuso en 2004 un marco restrictivo a los medios audiovisuales y digitales. Desde regulación de horarios y contenidos que implican un extenso monitoreo estatal, la difusión obligatoria de contenidos específicos en amplios bloques, hasta la imposición de responsabilidad a terceros y la censura previa por parte de Conatel.

La transmisión en vivo de contenidos violentos solo si “es indispensable para la compresión de la información” brindó un margen amplio de interpretación al ente regulador por priorizar variables tan subjetivas como “los principios éticos del periodismo en cuanto al respeto de la dignidad humana”. Bajo estas consideraciones poco específicas y transparentes, que incluyen el “fomento de la zozobra en la ciudadanía”, se aplicaron multas millonarias a medios de comunicación por mantener líneas críticas al Gobierno, y canales internacionales salieron de la parrilla de programación por transmitir protestas antigubernamentales.

Entre los años 2004 y 2017, 14 televisoras salieron del aire, 6 de ellas internacionales. La transmisión de la mayoría fue suspendida durante el año 2017, en contexto de alta conflictividad social ante la jornada de movilizaciones opositoras entre los meses de abril y julio. La razón principal de los cierres fue la cobertura en vivo de las manifestaciones contra el Gobierno.

Las restricciones progresivas a los medios tradicionales incide en la reducción de contenidos diversos lo que impide acceder a información oportuna. Para identificar este alcance el presente estudio busca identificar los niveles de pluralidad en las televisoras de señal abierta en el ámbito nacional, con programación informativa diaria.

Gráfico 1. Diez fuentes más trabajadas

 

Se analizaron las tres emisiones (matutina, meridiana y estelar) del noticiero en los canales de señal abierta: Globovisión, Televen, Venevisión y Venezolana de Televisión. El registro total es de 464 notas en un día de transmisión (26 de enero de 2017), en las que se identificaron variables como duración, uso y tipo de material audiovisual, fuentes trabajadas y tendencia editorial.

En sumatoria de todos los canales, las cinco fuentes más trabajadas fueron, de mayor a menor: política con 18%, internacionales 17% (79), cultura/farándula con 12%, deportes tuvo 52 notas y economía 40, lo que representa un 8,62%. De 22 fuentes registradas, las primeras diez acumulan el 86% de las notas identificadas.

 

Cuadro 1. Canales por fuente

El análisis por canales reitera que la fuente más trabajada es “política” en al menos tres de los cuatro canales de la muestra, seguida por la fuente internacional, y un tercer lugar que varía entre deportes y farándula. Las cinco fuentes más trabajadas en cada canal acumulan en promedio el 71% el contenido de las notas ofrecidas en los noticieros. Y de forma individual, esas cinco primeras fuentes suman en promedio un 25% de los contenidos trabajados por canal en las tres emisiones.

La pluralidad informativa contempla dos tipos de diversidad independientes entre sí: una cuantitativa asociada a las diferentes fuentes/temáticas, y un segundo aspecto relacionado con la línea editorial de la noticia, o los diferentes abordajes de un mismo hecho.

De acuerdo con la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el pluralismo de ideas en los medios no se puede medir a partir de la cantidad de medios de comunicación, sino de que las ideas y la información transmitidas sean efectivamente diversas y estén abordadas desde posturas divergentes.

Si bien las líneas editoriales se definen por la interacción de diversos elementos de contexto, y la posición del medio ante una realidad específica, un escenario democrático exige, en razón del principio de pluralidad, la mayor cantidad de enfoques en torno a una misma situación, en ese sentido un tratamiento completo de los hechos que aporte la mayor cantidad de datos y perspectivas respecto a una situación de interés público.

En una sociedad democrática, la prensa debe informar ampliamente sobre cuestiones de interés público, que afectan a la ciudadanía. Asimismo, corresponde a la opinión pública ponderar el mensaje informativo, apreciativo o crítico del emisor. La situación social, económica y política que vive el país condiciona de hecho el abordaje noticioso, lo que se considera de interés colectivo, así como el tipo de línea editorial en razón de la orientación del medio. Aun cuando la tendencia editorial varíe, los medios de comunicación deben ofrecer básicamente información, es decir, dar cuenta de hechos de interés público de la forma más completa posible, sobre bases verificables.

Gráfico 2. Línea editorial por total de notas

Por neutralidad entendemos el tratamiento de temas de dos tipos: abordajes críticos de tópicos de interés público, desde varias perspectivas; coberturas que no refieran a temas de orden social, político o económico en relación a la coyuntura nacional.

El 49% (227) de las notas fueron neutrales. Si bien la fuente más trabajada fue política, al cruzar las líneas editoriales por fuente, encontramos que el 80% de las notas neutrales son de fuente “Internacional”, “cultura/farándula” y “deportes”. Es decir, temáticas que en principio no se relacionan de forma directa, o en algunos casos no se vinculan con la coyuntura económica y política.

 

Cuadro 2. Tendencia editorial por fuente

La postura oficialista ocupa el segundo lugar con 130 notas que representa el 28% de la muestra. Las fuentes con más tendencia progobierno fueron: “regional”, abocada a asuntos sociales; “política” y “economía”.

Una tendencia crítica hacia la gestión de gobierno en sus diferentes instancias y en menor medida hacia otros sectores, suma el 47%, en su mayoría de las fuentes “política”, “regional” y “protesta social”. En la línea editorial opositora, aquella cobertura en la que domina la toma de postura partidista, con unas 48 notas, la mayoría son de fuente política.

La Declaración Conjunta sobre Diversidad en la Radiodifusión establece que el mandato de los medios públicos debe estar claramente establecido por ley e incluir, la contribución a la diversidad, la cual debe ir más allá de ofrecer diferentes tipos de programación, dar voz a y satisfacer las necesidades de información e intereses de todos los sectores de la sociedad. Si bien la promoción en la diversidad de contenidos en los medios en general es una obligación positiva de los Estados, existe una exigencia específica en el caso de los medios públicos por ser de financiamiento colectivo y por lo tanto constituir bienes de uso e interés social que deben responder a las necesidades de los diferentes grupos que hace vida en la sociedad.

 

El único canal estatal de la muestra, Venezolana de Televisión, acumula la línea oficialista con más de 50% del registro del total de notas en los cuatro canales, esto representa el 70% de su propuesta informativa. Le sigue Venevisión con el 24% y Globovisión con un 19% de la oferta noticiosa con una línea progubernamental.

En términos generales, a nivel de programación informativa, la oferta registrada prioriza un enfoque neutral (49% del total de notas) de contenidos que por su propia naturaleza (internacional, farándula y deportes) no exigen en principio una toma de postura en relación al poder, como sectores gubernamentales o económicos endógenos.

A esto le sigue una postura progubernamental (28%) que domina en contenidos de carácter social, político y económico, de manera que la versión de la coyuntura nacional tiene un importante carga partidista, y por lo tanto un sesgo que busca unificar visiones en torno a la realidad.

Cuadro 3. Líneas editoriales por fuente

Abordaje limitado de la crisis

La relevancia de las posturas neutrales no implica que exista un desarrollo generalizado de temas de interés público, asociados a la situación actual respecto a los tópicos económicos, sociales y políticos. No estamos frente a posturas diversas extendidas en el tratamiento de temas sensibles para la opinión pública o para el Gobierno nacional. Lo neutral no se decanta por el tratamiento plural del hecho noticioso, más bien se remite a la cobertura extendida de asuntos que no se relacionan con la demanda informativa del contexto de crisis y sus consecuencias a nivel local o regional. En este sentido la neutralidad se define por la abundancia de información deportiva o de farándula, fuentes que no se relacionan con temas socialmente sensibles. A esto se suma la casi inexistente transmisión en vivo, lo que implica menos información pertinente e inmediata a través de la televisión, uno de los medios tradicionales de mayor alcance y penetración en un ecosistema comunicacional reducido.

La tendencia crítica media en un clima polarizado, sin embargo no implica un enfoque plural de la información. Cuestiona factores de poder de cualquier orden, pero regularmente desde perspectivas también polarizantes o sin mayores elementos de análisis.

La fuente social y comunitaria, de mayor cobertura en las regiones, tiene mayor presencia en el canal estatal, y está ligada a enfoques partidistas oficialistas. A pesar de la marcada línea social, VTV no cuenta con secciones de servicio público para realizar denuncias, mientras que el resto de los noticieros ofrecen espacios, en diferentes etapas de la transmisión, incluso en algunos canales el servicio se promueve a lo largo de la programación diaria, no informativa. Los temas locales en general cuentan con poca cobertura en todas las televisoras con noticiero regular de señal abierta, escasamente trabajada en contextos de protesta, que no son abordados en vivo.

El limitado tratamiento de lo comunitario implica la omisión de preocupaciones o iniciativas locales en un contexto de crisis. Desde un enfoque que tiende a la polarización, priorizar contenidos políticos evidencia una sobredimensión de “lo nacional”, de visiones macro que reduce espacios para situaciones de interés a menor escala. A la vez, destacar fuentes de farándula, deportes o internacionales como formas de evitar la exposición de temas sensibles para la gestión pública en diferentes niveles, es un posible mecanismo para evadir represalias por emitir contenidos que cuestionen al poder.

Aspectos metodológicos. Para el presente estudio se trabajaron las emisiones de noticiero regular de los canales nacionales de señal abierta: Globovisión, Televen, Venevisión y Venezolana de Televisión del día 26 de enero de 2017. Se escogió la fecha de forma aleatoria, sin criterios específicos y ni pretensiones metodológicas de gran alcance.

Se analizaron los contenidos/notas según fuentes, tipo de emisión, uso de material audiovisual, duración y tendencia editorial. Las variables para identificar postura editorial fueron las siguientes:

Neutral: abordajes de tópicos de interés público desde varias perspectivas; coberturas que no refieran a temas de orden social, político o económico en relación con la coyuntura nacional. Crítica: cuestiona a factores de poder, sin revelar necesariamente varias posturas sobre un mismo hecho. Pro-oposición: abiertamente opositora, cuestiona expresamente la gestión gubernamental, sin criticar otros factores políticos. Pro-gobierno: abiertamente pro-gobierno, muestra solo desde la perspectiva que beneficia al oficialismo en cualquier instancia o nivel.

Periódicos reducidos

Las limitaciones crecientes se analizan desde los diversos elementos que comprenden la pluralidad como obligación positiva del Estado, que va más allá del concepto de propiedad de medios. Desde las reglas para el control de las fusiones hasta los requisitos de los contenidos en los sistemas de licencias, el establecimiento de libertades editoriales, la independencia, la relación entre medios de comunicación y actores políticos. El concepto abarca todas las medidas que garantizan el acceso de los ciudadanos a una variedad de fuentes de información y voces que les permiten formar opiniones sin la influencia indebida de un poder dominante[6].

Ante una ola de restricciones que ha afectado en particular a los medios impresos en los últimos cuatro años, se desarrolló un estudio para identificar los niveles de pluralidad informativa existente en periódicos de circulación nacional. Se consideraron un total de 767 artículos de los 7 impresos circulantes: Correo del Orinoco, Diario 2001, Diario Vea, El Mundo Economía y Negocios, El Nacional, El Universal y Últimas Noticias; dos ejemplares de cada medio para el periodo entre diciembre de 2016 y febrero de 2017. Entre las variables para identificar la pluralidad en la oferta de información se utilizaron la extensión en caracteres por fuente, artículo, postura editorial por artículo y titular de primera página.

Circulan seis privados y uno público

El Correo del Orinoco fundado en 2009, por iniciativa del entonces presidente Chávez, forma parte del Sistema Bolivariano de Comunicación e Información (Sibci), un conglomerado fundado en el año 2006 que concentra la administración de los servicios públicos de radio, televisión, prensa escrita y multimedios, con una tendencia editorial dominante pro-oficialista. El Diario Vea fundado en 2003 por Guillermo García Ponce, fue vendido en 2014 a la firma Viva Voz C. A. y mantiene una línea editorial pro-gubernamental, característica desde sus inicios.

El diario 2001, fundado en 1973, es propiedad del grupo original, reunido en el Bloque de Armas. En al menos una oportunidad, desde 2013, el diario 2001 ha salido de circulación durante asuetos vacacionales, como mecanismo para ahorrar papel prensa ante la escasez del insumo.

Últimas Noticias (ÚN) y El Mundo, Economía y Negocios, pertenecieron a la Cadena Capriles hasta su venta y transformación en el Grupo Últimas Noticias, en el año 2013. El Mundo se especializó en la fuente económica en febrero de 2009, mientras que ÚN varió notoriamente su línea editorial hacia una postura pro-gubernamental, tras su venta.

El Universal fue vendido en el año 2014 y registró un cambio en su línea editorial, históricamente crítica al gobierno nacional, paralelo a la restructuración de su personal, denuncias de presiones internas y el despido masivo, sin notificación previa, de columnistas de tendencia opositora. Meses antes de su venta, se registró la reducción del rotativo a dos cuerpos por escasez del papel prensa.

El Nacional denuncia escasez aguda de materia prima desde el año 2013, lo que ha llevado a reducir su presentación a dos cuerpos en 2014, y a salir de circulación durante temporadas vacacionales para ahorrar papel. Fundado en 1943, se ha caracterizado por su línea crítica al gobierno nacional.

Más política, menos comunidad

Las fuentes más abarcadas que acumulan el 56% de los artículos trabajados son política y economía (sin contar El Mundo, especializado en la fuente económica), deportes, internacionales, arte y entretenimiento, sucesos y comunidad. Si bien temas de política y economía son relevantes para el debate, en particular en un contexto de crisis estructural que atraviesa el país, el impacto social de esta situación no es prioridad en los medios impresos nacionales. La fuente de comunidad es una de las menos visibles según lo registrado en la muestra: 18 artículos de los diarios 2001 y Últimas Noticias.

La evaluación de los medios por línea editorial arrojó que los artículos neutrales dominan el universo de estudio con un 77,94%, es decir, aquellos que no asumen una postura política, se limitan a describir el hecho sin inclinarse por alguna tendencia partidista o trabajan temáticas que no se relacionan a asuntos sensibles políticamente o que involucren al sector público.

Entre las posturas partidistas que dominan el espectro de opinión pública: oficialista y opositora, en el 14,88% (114 artículos analizados) se identificó una postura pro-oficialista, mientras 55 artículos (7,18%) adoptaron una línea pro-opositora.

A nivel de posición editorial por titular de primera página, de las 14 portadas, 5 fueron neutrales, 6 con postura pro-gobierno y 3 identificadas con una línea opositora. 6 de los 7 medios evaluados son de financiamiento privado.

Esto implica que no existe una relación directa entre la propiedad del medio y la posición editorial. El financiamiento privado o público de un medio de comunicación no define unilateralmente la línea editorial. De los 114 artículos con posición pro-gubernamental, el 58% fueron publicados en medios privados. Entre los medios de reciente venta, es mayor la cantidad de artículos publicados con tendencia pro-oficialista en relación con los de línea crítica al gobierno. En El Universal, la diferencia es de 8 respecto a 5, mientras que en Últimas Noticias es de 21 en relación a 4.

El 56% de los artículos que tratan las fuentes política y economía se ubican en una de las dos tendencias partidistas, lo que revela una parcialización importante en el abordaje de temas que definen el debate sobre los asuntos medulares de la vida pública nacional.

En cuanto a los espacios de opinión, 43 en total, 17 se inclinan por una postura neutral, dominado por El Universal, El Nacional y El Mundo Economía y Negocios; 16 por una línea pro-opositora, en su mayoría reflejados en El Nacional; y 10 con tendencia oficialista ubicados en el Correo del Orinoco, Últimas Noticias y Diario Vea. El único medio en el que se identificaron las tres categorías fue Últimas Noticias.

Poco papel a mayor costo

En 2012 el gobierno eliminó el papel prensa como bien de exportación prioritaria. El Complejo Editorial Alfredo Maneiro fue creado en 2013 para monopolizar la venta de papel periódico. Desde ese momento se registraron dificultades para la adquisición del insumo que devino en una escasez prolongada que se mantiene en 2017. Esto obligó a los medios a migrar a un mercado informal (7] con costos mucho más elevados, lo que vulneró la sostenibilidad de los medios de comunicación. Al menos 13 periódicos salieron de circulación indefinidamente por falta de insumos. En cuatro años, 33 medios han salido parcialmente o redujeron su formato.

Los medios impresos de circulación nacional registraron entre 2012 y 2016 una reducción promedio en paginación de 49%. Los medios privados, que en su mayoría denunciaron públicamente las limitaciones económicas y los criterios arbitrarios del Complejo Editorial Alfredo Maneiro en la venta del papel, disminuyeron en promedio un 51,83%, mientras que el medio público Correo del Orinoco registró una baja del 33%. El Diario Vea presentó una reducción del 50% en su paginación en cinco años.

Las limitaciones en medios tradicionales permitieron, en respuesta, el desarrollo de medios digitales[8], el uso de masivo de Internet y sus redes en general como forma de burlar la escasez y procurar la inmediatez de la información[9]. Sin embargo, Venezuela cuenta con uno de los servicios de Internet más lentos de la región, con una velocidad que no supera los 2 Mbps[10]. Los costos de los servicios van en aumento[11], lo que precariza las posibilidades de conexión. De allí que los medios tradicionales mantengan un espacio importante para aquellos que no tienen acceso regular a la web, sea por los costos o por no contar con alfabetización digital. El precio al público de los periódicos también refleja la situación económica y condiciona su adquisición.

Los criterios arbitrarios de la distribución de papel y el acceso a divisas preferenciales, se expresa en las amplias diferencias de costos de los periódicos de circulación nacional. Los precios de los medios privados superan en 1000% en promedio a los de medios públicos. Mientras el Correo del Orinoco tiene un costo de 200 Bs F, los diarios 2001, El Nacional y El Universal valen entre 1500 y 3000 Bs F. Últimas Noticias se ubica en 400, mientras que el Diario Vea se obtiene por 250 Bs F [12].

Neutralidad no significa equilibrio

Existe un esfuerzo por mantener los contenidos en un ámbito neutral. Esto no implica directamente una perspectiva equilibrada en el tratamiento de temas sensibles para la opinión pública o para el Gobierno nacional, ya que incluye también la omisión o el reemplazo por otras temáticas menos “riesgosas” para evitar represalia por la difusión de contenidos críticos.

Se reitera que el tipo de financiamiento de un medio no define unilateralmente la línea editorial. Esta premisa promovida por el Gobierno nacional responde a un prejuicio anterior, a saber: que lo público, por ser tal, debe alinearse y responder a la matriz ideológico-partidista de la administración de turno [13]. Bajo esta premisa se rige el sistema de medios públicos (Sibci), y se desprende una lectura polarizada que asume en contraposición: lo privado, como enemigo político[14].

La existencia de medios privados con filiación abiertamente progobierno, como el Diario Vea, más recientemente Últimas Noticias dan cuenta una dinámica mediática más compleja, propia de toda realidad en especial en el contexto social, político y económico nacional.

Pocos espacios para la cobertura de temas comunitarios implica la invisibilización de preocupaciones o iniciativas cotidianas relevantes para la ciudadanía en sus espacios de convivencia. Sea por motivos de espacio, exclusión por priorizar contenidos, o por no ser parte de la línea editorial, esta reducción y omisión de lo microsocial evidencia la sobredimensión de lo político, de los “grandes” temas, y también el temor a represalias por exponer denuncias contra instancias públicas, bajo dinámicas de censura y autocensura.

Se observó inclinación de medios privados a incorporar líneas oficialistas u opositoras, aunque sea en baja proporción, en relación con medios públicos que solo trabajan desde un enfoque pro-gobierno, a pesar de estar obligados legalmente por su condición a incluir a todos los sectores. El carácter social de la comunicación como servicio público también exige a los medios privados espacios inclusivos, más allá de la polarización, aunque no exista una obligación jurídica, cuya demanda queda de parte de la sociedad civil.

Los medios que han experimentado mayor reducción y limitaciones para la obtención de papel prensa, y que más han incrementado los costos son periódicos privados, de línea crítica al gobierno. Los medios privados de reciente venta también han experimentado limitaciones, aunque lo denuncien menos, mientras que los periódicos del sistema público no han registrado mayores inconvenientes con el papel.


Aspectos metodológicos. Para el estudio de periódicos se trabajaron los medios impresos de circulación nacional. Se escogieron dos ejemplares de cada uno entre los meses de diciembre 2016 y febrero de 2017. La intención inicial limitaba la elección a dos ejemplares, de fecha aleatoria correspondiente al mes de enero de 2017, sin embargo por ausencia de ejemplares se amplió la búsqueda a finales de 2016.

Se analizaron los contenidos/notas según fuentes, extensión, postura editorial, incluyendo primera página de medios impresos de alcance nacional y circulación diaria.

Las variables para identificar postura editorial fueron las siguientes:

Neutral: trata temas que cuestionan tanto la gestión pública como privada, o ninguno de los dos (cualquier otra temática que no refiera a temas políticos) y lo muestra desde diversas perspectivas, gobierno, oposición, y otros varios. Pro-oposición: abiertamente opositora, cuestiona expresamente la gestión gubernamental, sin criticar otros factores políticos. Pro-gobierno: abiertamente pro-gobierno, muestra solo desde la perspectiva que beneficia al oficialismo en cualquier instancia o nivel.

Para medir la reducción de formato se tomaron ejemplares de los medios de un mismo día del mes de agosto en cinco años consecutivos, desde 2012 hasta 2016, se contabilizó el total de paginación y se comparó. También fue necesaria la extensión del periodo de registro a los meses de julio y septiembre por ausencia de ejemplares almacenados.

 

 


[1] Adoptada el 12 de diciembre de 2007. Recuperada en https://www.osce.org/es/fom/29826?download=true

[2] Informe anual de la Relatoría para la Libertad de Expresión 2015. Conclusiones y recomendaciones, párr.28. Recuperado en http://www.oas.org/es/cidh/expresion/docs/informes/anuales/informeanual2015rele.pdf

[3] Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información, 2 de marzo de 2013, Con arraigo popular nace el Sistema Bolivariano de Comunicación e Información (Sibci). Recuperado en http://www.minci.gob.ve/2013/03/con-arraigo-popular-nace-el-sistema-bolivariano-de-comunicacion-e-informacion-sibci/

[4] La colegiación obligatoria de periodistas (Artículos 13 y 19 de la Convención Americana de Derechos Humanos), Nota nro. 28, párr.34.

[5] Para mayor información ver los informes anuales sobre situación general del derecho a la libertad de expresión http://espaciopublico.ong/informes/#.XHmUf8BKiM8

[6] Informe A free and pluralistic media to sustain European democracy (Medios libres y plurales para sostener la democracia europea) 2013. Pág. 13. Recuperado en https://ec.europa.eu/digital-single-market/sites/digital-agenda/files/HLG%20Final%20Report.pdf

[7] En Venezuela existe un control cambiario, con dos tasas oficiales, caracterizada por numerosos procesos burocráticos, lo que ralentiza la adquisición de divisas. Por su parte, el mercado paralelo (o negro) es el de mayor uso y su tasa supera al mercado regulado en más de 3000%, para diciembre de 2017.

[8] Según SembraMedia, 35 medios digitales se han fundado en Venezuela desde el año 2013, ocupando el primer lugar en América del Sur, seguido de Ecuador con 33 y Colombia con 23.

[9] Según un estudio de la consultora Datanalisis sobre medios utilizados para estar informados, con una muestra de 611 entrevistas, realizado entre mayo y junio de 2017, un 82% indicó usar el Internet y el 76% señaló utilizar específicamente las redes sociales.

[10] Speedtest Global Index, julio 2017. Disponible en: https://www.speedtest.net/global-index

[11] Runrun.es, 31 de octubre de 2017, Planes de Movistar, Digitel y Movilnet aumentan tras meses de precios congelados. Recuperado en https://runrun.es/nacional/330178/planes-de-movistar-digitel-y-movilnet-aumentan-tras-meses-de-precios-congelados/

[12] Estos costos corresponden a octubre 2017

[13] Noticias24, 8 de enero de 2007, “Hay que evaluar a todos los canales”. Recuperado en https://www.noticias24.com/actualidad/noticia/2183/el-socialismo-necesita-una-hegemonia-comunicacional/

[14] Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información, 30 de abril de 2013, Medios privados buscan invisibilizar al gobierno legítimo de Venezuela. Recuperado en http://www.minci.gob.ve/2013/04/medios-privados-buscan-invisibilizar-al-gobierno-legitimo-de-venezuela/

Referencias   [ + ]

1. Socióloga y Licenciada en Filosofía. Coordinadora del Programa de Observatorio Social de Espacio Público.

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