Ana Belén Tovar: 5 meses y 16 días detenida injustamente en la DGCIM

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Ana Belén Tovar fue excarcelada el 6 de mayo de 2020, presuntamente con prohibición de salida del país y régimen de presentación cada 15 días1. Su caso continúa abierto, a pesar de que el expediente no muestra cuál es la noticia por la que le investigan, viola estándares internacionales de libertad de expresión, y no establece la relación entre sus funciones como gerente de Venmedios y los delitos de los cuales la acusan.

El expediente muestra que la investigación se debe a una noticia publicada en el portal Entorno Inteligente, que replica información de un medio internacional. La acusación tiene numerosos vicios legales y no contiene ninguna prueba que vincule a Ana Belén Tovar con la publicación o eliminación del contenido en la web. Igualmente su detención fue de carácter arbitrario, violatoria del debido proceso y de sus derechos humanos. 

El antecedente data del 3 de noviembre de 2019, cuando funcionarios de la Dirección de Contrainteligencia Militar fueron a casa de Ana Belén y se la llevaron a una supuesta entrevista: “Señora, tiene que traer su cédula y su teléfono”, le dijeron sin ninguna orden escrita. Estuvo detenida de manera arbitraria por más de 24 horas en la sede de Boleíta y narra: “No entendía por qué fue que me llevaron, no supe sino hasta la noche que llegó el Capitán. Las preguntas que me hacían eran sobre Entorno Inteligente y Venmedios, les decía ‘que no me liguen las dos cosas’, porque son dos cosas diferentes”.

Aunque las dos empresas están relacionadas, Venmedios no es Entorno Inteligente, este último es un portal que se dedica a replicar noticias nacionales o internacionales de medios de comunicación, no tiene una redacción que escriba noticias propias sino que un sistema automatizado, un robot, busca y publica las noticias de otros medios o portales a partir de un algoritmo y palabras claves. Por otro lado, Venmedios se dedica “al seguimiento, captura, medición, organización y análisis de información”, asesorando a sus clientes y ofreciendo el servicio de envío diario de noticias relacionadas con los temas que le solicita cada empresa (press clipping).

Tovar contó en entrevista para Espacio Público qué pasó durante ese interrogatorio: “me hicieron muchas preguntas sobre cómo montaba las notas, y las palabras claves (…) Me preguntaban si yo llevaba las cuentas de Twitter y les dije que no”. En ese momento un funcionario le mostró la impresión de una  noticia “era una hoja y había varios capture, (…) habían varios tuits más la nota de Entorno Inteligente”.  No pudo leer el texto por el fondo de color, pero explicó: “cuando yo veo la nota, que ví el título largo, yo dije que esa nota no la monté yo, porque el título era muy largo. El Capitán me dijo ‘lo que pasa es que hace dos años se publicó una noticia en Entorno Inteligente donde malponen al ministro Vladimir Padrino junto con su familia’ ”.

 

El lunes siguiente la liberaron, después de registrar sus huellas, fotografiarla y de hacerla firmar una presunta caución que, narra Ana Belén, incluía restricciones de publicar en redes sociales y de participación en actos políticos: “yo firmé el fulano papel, luego venía la reseña, nos marcaron los dedos… Yo no sentí que me trataron mal”.

Dos semanas después, el 19 de noviembre, al menos ocho funcionarios de la DGCIM, una Fiscal y el Capitán se presentaron en la oficina de Venmedios con una orden de allanamiento. Después de cortar la conexión a Internet y los cables de las cámaras de vigilancia iniciaron el proceso de revisión del espacio, incluyendo equipos de computación. La última oficina que revisaron fue la de Ana Belén, la llamaron al abrir su computadora y le preguntaron si sabía de programación, en seguida accedieron de manera ilegal a una conversación privada por Skype, que luego se incluyó en el expediente en contra de Tovar.

La ex Gerente de Operaciones de Venmedios explica “ellas usaron esa conversación a su conveniencia”. Entre otras cosas, en el chat comentaba que estaba preocupada después del interrogatorio, y le aclaraba a su jefe que no se podía ir de Venezuela por la situación de su hermana, enferma de cáncer: “Yo le digo a la Fiscal que le estoy diciendo a Hernán que no me puedo ir por la situación de mi hermana, y ella le dice a quienes estaban allí ‘Que conste que la señora se quiere ir del país’ y me sacaron de mi oficina”. Esa conversación figura en el expediente como prueba, aunque los funcionarios violaron el derecho a la privacidad de Ana Belén al revisar ese chat.

Al culminar el allanamiento, le indicaron a Ana Belén que debía irse con los funcionarios, sin notificarle que estaba detenida: “En ningún momento me esposaron, en ningún momento me agarraron. ‘Usted viene todo el tiempo conmigo’, me decía el Capitán”. Tovar pensaba que la iban a interrogar nuevamente, subió al vehículo de los funcionarios que la trasladaron a la sede de la DGCIM de Boleíta, al este de Caracas, sin explicarle los motivos. Esa noche durmió en el suelo de la recepción, sobre una colchoneta.

Al día siguiente, 20 de noviembre, tampoco le decían por qué estaba en la DGCIM. Se percató de que estaba detenida cuando la llevaron al forense y a la sede del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (CICPC) de Parque Carabobo, donde la esposaron antes de entrar. Ana Belén narró que hicieron el registro de huellas y fotografías, posteriormente funcionarios de la DGCIM la sacaron del lugar con las esposas en la espalda: “Allí fue donde yo me derrumbé y me di cuenta que estaba detenida, empecé a llorar y llorar”, contó Tovar.

En las instalaciones de la DGCIM el director de investigaciones le preguntó qué había pensado sobre su caso, además le dijeron que la podían acusar de espionaje, traición a la patria, asociación para delinquir, y que podía pasar 30 años presa en el INOF. “Allí entendí que estaba presa y asumí que ellos me estaban metiendo psyco-terror”. Incluso le insinuaron que debía llamar a un abogado para colaborar con una investigación y negociar con el fiscal.

Ana Belen tovar excarcelada libertad
La celda y algunas compañeras de Ana Belén, dibujadas por ella en su libreta

De Gerente de Operaciones a reclusa

La audiencia de presentación de Ana Belén Tovar se celebró alrededor de las 7:00 pm. del 20 de noviembre, y aunque sus abogados estaban afuera de los Tribunales esperando para representarla, tuvo una defensora pública. Después de presentarse y conocerla, empezó a hacerle preguntas sobre el caso, pero la secretaria del Tribunal interrumpió a la abogada para iniciar el registro.

Tovar explica que no sabía que le esperaban los abogados de Espacio Público, pues en los Tribunales le indicaron que nadie había preguntado por ella. Una vez en la audiencia fue presentada ante la misma Fiscal que participó en el allanamiento en Venmedios. Su causa la atiende el Tribunal Sexto (6°) Control del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas. 

Ana Belén narró que durante la audiencia de presentación hablaron sobre un presunto “laboratorio informático y de Smart Reputation, el negocio que tiene Hernán (Porras, su jefe) fuera del país”; aclaró que se defendió cuando afirmaron que ella quería irse del país, pero como encargada operacional de Entorno Inteligente la Fiscal pidió “8 años en el DGCIM” para ella y resultó detenida mientras se realizara la investigación, un plazo establecido por ley en 45 días, que se extendieron más de cinco meses.

Los delitos imputados parten del supuesto carácter de crimen organizado de Entorno Inteligente y castigan el hecho de que Ana Belén supuestamente haya colaborado con el medio; los funcionarios obtuvieron la información al al revisar sus conversaciones privadas por Skype, sin la orden debida para intervenir sus comunicaciones. Esto es una violación a la libertad de expresión y la privacidad de Belén. 

A pesar de las pruebas ilegales de los funcionarios, Entorno Inteligente ejerció legítimamente su libertad de prensa, con lo cual este caso implica una criminalización arbitraria en represalia a informaciones incómodas al poder.

De acuerdo al artículo 23 de la Constitución, los tratados y convenios suscritos y ratificados por Venezuela relativos a derechos humanos tienen jerarquía constitucional y prevalecen sobre el orden interno. Esto incluye el artículo 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, y toda la jurisprudencia internacional que hace referencia al derecho a la libertad de expresión e información.

Mención importante es una sentencia del Tribunal Constitucional Español, también aplicable en Venezuela, el cual establece que “(…) al tratarse de un reportaje en el que el medio se ha limitado a transcribir con fidelidad unas declaraciones externas a él, no es posible calificar al medio mismo de ‘autor de la noticia’, de ahí que no sea posible en este caso (…) imputarle responsabilidades por la autoría de noticias que no le son atribuibles”2.

El derecho de los periodistas y de los medios de comunicación a circular noticias, ideas y opiniones, también contempla el reporte fiel de la información; restringir de manera ilegítima este derecho además afecta a todo el público en la posibilidad de recibir información. 

Organismos internacionales han establecido que al restringir el derecho de los periodistas y los medios de comunicación a circular noticias, ideas y opiniones, se afecta el derecho del público a recibir información, limitando su libertad para ejercer opciones políticas y desarrollarse plenamente en una sociedad democrática.

Los trabajadores de los medios de comunicación que investigan, reportan o replican información sobre casos de corrupción o actuaciones indebidas no deben ser blancos de acoso judicial u hostigamiento por ejercer su labor3.

Ana Belén Tovar llegó a la misma celda donde había podido descansar semanas antes, cuando estuvo detenida en la DGCIM bajo la excusa de un interrogatorio. Tovar cuenta: “me fui aclimatando, con mi mente positiva de que iba a salir al día 46” y narra que tuvo ciertos privilegios que, según otras reclusas, tendría sólo a partir del día 30: visitas de familiares, llamadas y salidas al patio, y que a menos de una semana de detenida el Director del recinto la llamó a su oficina, donde estaban dos Fiscales que la interrogaron.

Smart Reputation, empresa estadounidense de Hernán Porras, también dueño de Entorno Inteligente y Venmedios

En ese momento la cuestionaron nuevamente sobre los negocios de su jefe, Hernán Porras, haciendo especial énfasis en los clientes de la empresa Smart Reputation; por otro lado, Ana Belén cuenta que la presionaron para que hiciera una delación (colaboración con una investigación) y le comentaban: “usted tiene que hacer todo lo que nosotros digamos”, le pidieron que su hija dejara de publicar en Twitter, solicitaron apoyo para entender algo referente a programación y una de las Fiscales le dijo “nosotros sabemos que usted tiene una hermana enferma”.

Se referían a María Alejandra Tovar, en precarias condiciones de salud a causa de un cáncer diagnosticado a mediados de 2019. Ana Belén cuidaba de su hermana los fines de semana, la alimentaba, bañaba, vestía y cuidaba “era como una niña”, afirmó. Al día siguiente del interrogatorio de las Fiscales, el 3 de diciembre, Ana Belén salió al patio a recibir luz solar y pudo llamar a su hija, en ese momento supo que su hermana había fallecido. 

No pudo participar en el sepelio por demoras en la gestión e inconvenientes con el horario del Tribunal donde debía tramitar el permiso, al respecto confesó: “Yo a veces me echo la culpa, me comentaron que ella se deprimió mucho cuando yo caí presa, que no quería nada ni hacer nada”.

La persecución contra Ana Belén Tovar tiene su origen en la naturaleza y modo de trabajo de Entorno Inteligente, un portal de noticias que replica publicaciones de otros medios. Los estándares de libertad de expresión acogen la doctrina del reporte fiel, según la cual ninguna persona puede ser responsable por la reproducción fiel de una información ajena. Sólo su autor susceptible de eventual responsabilidad jurídica.

No es necesario analizar el fondo de la publicación cuando se actúa conforme con esta doctrina, como es el caso. Los hechos transcritos se refieren a expresiones hechas por funcionarios públicos con relación a sanciones del gobierno de Estados Unidos de América contra funcionarios venezolanos y sus familiares, en el contexto de un intercambio público en la red social de Twitter. Esto constituye una información de interés público no susceptible de restricción alguna. 

Ana Belén es víctima de una detención arbitraria por ser Gerente de Operaciones y personal dependiente de la empresa Venmedios, C.A; el cual tiene un vínculo con el portal de noticias Entorno Inteligente a través de su jefe Hernán Porras. En este sentido, el Estado considera infractor a Ana Belén por unas publicaciones hechas por el portal de noticias a partir de expresiones plenamente legítimas, por lo que todo lo que se deriva como consecuencia, es arbitrario y desproporcionado, incluyendo la represalia contra Ana Belén. 

 

Vivir tras las rejas en la DGCIM

Ana Belén comenta que comía bien, en cantidades suficientes y tipos de alimentos variados, con buen sabor, tenía acceso a la luz solar al menos una vez a la semana y sus compañeras de celda eran agradables; sin embargo sólo contaba con el agua potable que le llevaba su familia. El día 3 de cada mes dibujaba una vela en su cuaderno y rezaba un rosario por su hermana fallecida, en esa libreta también retrató a sus compañeras y le servía de espacio para anotar las cosas que quería recordar. Cuenta que además leyó muchos libros, rezaba y oraba todos los días: “Yo no estuve con ninguna delincuente, todas en verdad éramos inocentes”, contó.

Ciertas semanas incluso podía salir al patio o al gimnasio todos los días, tenía visitas de familiares pero después de la muerte de su hermana, pidió a su mamá que no fuera más a la DGCIM, por su edad. “Pobrecita mi pobre madre. Imagínate una hija muerta y la otra hija presa… Incluso le dije que no viniera a visitarme porque ella está muy viejiita”.

Vela en el cuaderno de Ana Belén
Dibujó una vela con la que acompañaba el rosario cada mes, por el alma de su hermana.

Compartía su celda con 15 personas y explicó que no había suficientes camas, sino cinco literas. Para evitar que algunas compañeras durmieran en el suelo, juntaban las literas y cabían tres personas en cada nivel. Tenía privacidad para ir al baño y asearse, además algunas noches jugaba dominó con sus compañeras con quienes cantaba Resistiré para fortalecerse, y pasaba los días pensando cuándo saldría, buscando en sus sueños qué debía aprender en ese lugar.

En abril de 2020 solicitaron a sus familiares diferentes insumos sin explicar en detalle para qué eran: colchón, sábanas, mono y franela de uniformes. El miércoles 29 de abril un familiar de Ana Belén fue a Boleíta a entregar parte de lo solicitado, cuando le confirmaron que Ana Belén Tovar sería trasladada al Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), por lo que era importante que completaran las cosas el sábado siguiente.

Su hija fue el sábado a entregar los insumos restantes, que los funcionarios no pudieron recibir y le indicaron que fuera nuevamente el lunes siguiente, pero ella no pudo cumplir. El miércoles siguiente, cerca de las 8:00 am, recibió una llamada de Ana Belén desde la DGCIM, pidiéndole que se acercara al lugar porque sería excarcelada. La ex gerente de Venmedios tenía conocimiento de su posible traslado al INOF, pero nunca ocurrió. “Yo nunca pensé que mi salida iba a ser como fue. Todas las noches practicaba mi discurso a ver cómo me podía defender de los delitos de los que me acusaban. Yo todavía no entiendo lo de asociación para delinquir” comentó al respecto.

Ese miércoles, 6 de mayo de 2020,la hija de Ana Belén estuvo desde las 9:00 am. junto a los abogados de Espacio Público en la DGCIM. A a las 11:30 am se concretó la excarcelación. Tovar sale en un proceso que incluía a 21 personas más, con todas sus pertenencias y sin claridad sobre los motivos.

Cuando la estaban excarcelando, la obligaron a firmar documento junto a su hija, afirmando que salía de la DGCM con condiciones físicas y psicológicas adecuadas; un funcionario le comentó que  debía ir el día siguiente al Tribunal que lleva su caso para presentarse. Sin embargo el 7 de mayo ese juzgado no estaba trabajando, por lo que sus abogados dejaron constancia de lo ocurrido en un documento. El sábado siguiente fue cuando la secretaria del Tribunal comentó a Belén las medidas cautelares impuestas: prohibición de salida del país y presentación cada 15 días; sin embargo, sus representantes legales no han podido ver el expediente.

A dos semanas de su excarcelación aún no se conoce con precisión cuáles son las condiciones que le aplican, Ana Belén Tovar tiene problemas para dormir y un futuro laboral incierto como fruto de la investigación en su contra: “Mi plan es calentar mi casa 15 días y de allí empezar a buscar empleo, pero con el coronavirus no sé qué pasará. Yo no sé si alguien quiera contratarme con antecedentes penales y con un régimen de presentación cada 15 días”.

El Estado violó la libertad personal y de expresión no sólo por un proceso ilegítimo, sino porque el allanamiento que sirvió de prueba dejó inoperativo a Venmedios, lo que en la práctica significa cerrar el medio digital y generar un efecto silenciador que busca intimidar a otros trabajadores de la prensa. 

La actuación estatal ha extendido su poder intimidatorio a aquellos que ejercen su derecho a la libertad de expresión, incluso a aquellos que replican información sensible para el gobierno, so pena de castigar y censurar. De hecho, que los trabajadores de la prensa detenidos y luego liberados no hayan denunciado estos hechos son un prueba tangible del efecto amedrentador de este procedimiento arbitrario contra los trabajadores de VenMedios y Ana Belén en particular. 77 personas han sido detenidas en Venezuela entre enero y el 20 de mayo de 2020 por ejercer su derecho a la libertad de expresión.

Referencias   [ + ]

1. Los abogados de Ana Belén tovar no han podido ver los documentos ni el expediente, debido a comentarios durante la excarcelación, se presume que estas sean las medidas cautelares impuestas por el Tribunal
2.  Bianchi, E. y otro. El Derecho a la Libre Expresión, Editorial Platense, 1997 pág 97.
3. Declaración Conjunta sobre la Regulación de los medios, las restricciones a los periodistas y a la investigación de la Corrupción. Relatores para la libertad de expresión de la ONU, la OEA y la OSCE

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